El desierto de Tabernas, en Almería, un ejemplo del avance de la desertización (Foto: Efe)
El desierto de Tabernas, en Almería, un ejemplo del avance de la desertización (Foto: Efe) Efe

Ante la celebración del Día Mundial de lucha contra la Desertización y la Sequía, varias organizaciones e instituciones han incidido en la amenaza que supone para la humanidad la erosión del suelo, y en que ningún continente se libra de las consecuencias de ese fenómeno.

Según datos del Ministerio de Medio Ambiente, un total de 159.337 kilómetros cuadrados (de los 506.061 que ocupa España) sufren un riesgo alto o muy alto de desertización, lo que supone un 31,49% del total, y en 109.712 kilómetros cuadrados (el 21,68%) el riesgo es medio.

En Murcia, Valencia y Canarias el riesgo de desertización alto o muy alto afecta casi al 100% del territorio

En tres comunidades (Murcia, Comunitat Valenciana y Canarias) el riesgo de desertización alto o muy alto afecta casi al 100% del territorio; en Murcia es del 99,09%, en la Comunitat Valenciana del 93,04 y en Canarias del 90,48.

Por detrás se encuentran Castilla-La Mancha (el riesgo alto o muy alto de desertización afecta al 43,68% de su territorio), Cataluña (41,88), Madrid (37,52), Aragón (28,66), Baleares (25) y Andalucía (22,30), y en el resto el riesgo es muy bajo o nulo.

Inversiones en España

Para mitigar los efectos de la desertización en España, el Ministerio de Medio Ambiente tiene previsto invertir en el cuatrienio 2005-2008 y en colaboración con trece comunidades Autónomas, unos 83 millones de euros.

 

Medio Ambiente tiene previsto invertir en el cuatrienio 2005-2008 unos 83 millones de euros
El Ejecutivo ha planeado en colaboración con las comunidades autónomas actuaciones como la implantación de cubierta vegetal protectora y fijadora de suelos, que tolere las condiciones de aridez extrema, la escasez de agua y las tensiones derivadas del cambio climático.

El Día Mundial de Lucha contra la Desertización

El Día Mundial de Lucha contra la Desertización y la Sequía fue instituido por la ONU en 1994 para sensibilizar a la sociedad de la necesidad de la cooperación internacional para luchar contra este fenómeno, después de las graves consecuencias que las sequías provocaron en varios países, especialmente africanos.

Según los datos de la ONU, la degradación del suelo afecta a 1.200 millones de personas que viven fundamentalmente de la agricultura y la ganadería, y unos 200 millones sufren los efectos de la desertización hasta el extremo de verse obligados a abandonar sus tierras y emigrar a otras zonas.

El proceso afecta de una forma severa a países como Kazajistan o Uzbekistán debido a los planes agrarios que han convertido en desiertos miles de kilómetros cuadrados, o a la región africana del Sahel, al sur del desierto del Sahara y que está avanzando en países como Malí, Mauritania, Chad o Senegal.

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