Los divinos
Algunos ni se inmutaron, pero el célebre violinista Ara Malikian y el tenor granadino José Manuel Zapata ofrecieron en el metro un espectáculo de auténtico lujo. JORGE PARÍS

Los usuarios del metro de Madrid asistieron el miércoles atónitos a un espectáculo musical improvisado en un vagón. Disfrazados al estilo de los personajes de los cuentos de Lewis Carrol, cuatro excepcionales músicos y un portentoso tenor amenizaban su viaje con una lección magistral de ópera. Solo los más melómanos reconocieron a dos de los cinco músicos: el libanés de origen armenio Ara Malikian, uno de los más virtuosos violinistas del planeta, y el granadino José Manuel Zapata, cuya voz ha llenado auditorios como el Liceo de Barcelona, el Teatro Real de Madrid o La Scala de Milán.

Los divinos, que se puede ver en los Teatros del Canal de Madrid hasta el 4 de marzo, incluye obras de Tchaikovsky, Verdi o Paganini, entre otros. Pero sobre todo, rebosa sentido del humor. El objetivo es "reírnos de nosotros mismos", dijo Zapata, refiriéndose a un género, la ópera, que a menudo se asocia con elitismo; mientras que Malikian recomendó a los músicos "que se preocupen menos por la técnica y piensen más en bailar y divertirse".

El montaje protagonizado por Malikian y Zapata es la última de una serie de iniciativas orientadas a acercar la ópera a todo tipo de público. El año pasado, el Teatro Real de Madrid retransmitió en directo por Internet la función Las bodas de Fígaro. El Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia o el Gran Liceu barcelonés también han instalado pantallas gigantes desde las que seguir sus espectáculos.

Para los más pequeños

El público infantil también ha sido el protagonista de varias iniciativas. Durante la temporada pasada más de 35.000 niños y jóvenes asistieron a funciones concebidas especialmente para ellos. Y para los que sienten especial predilección por la gran pantalla, cadenas de cine repartidas por toda España, como Renoir, Cinesa o Palafox, han proyectado en directo algunos de los más importantes espectáculos de ópera, y seguirán haciéndolo.

El humor, cuestión de salud pública

"No hay nada tan aburrido como los artistas que se toman en serio a sí mismos", declaró Albert Boadella, director artistico de los Teatros del Canal, en la presentación de Los divinos. Boadella, también director de la compañía de teatro Els Joglars, calificó el humor como "el mejor antídoto contra la estupidez", poco antes de proponer que pase a ser una competencia directa del Ministerio de Sanidad, "en vez del de Cultura", por lo importante que resulta para vivir.