Emilio Botín
El que fuera presidente del grupo Santander, Emilio Botín, durante su intervención en la IV Conferencia Internacional de Banca. Angel Díaz / EFE

El supervisor y regulador de los mercados de Reino Unido (FSA, por sus siglas en inglés) ha impuesto una multa al Banco Santander de 1,8 millones de euros (1,5 millones de libras esterlinas) por información deficiente sobre sus productos estructurados, informó el organismo británico.

Concretamente, la FSA considera que el banco que preside Emilio Botín no ofreció toda la información respecto a la cobertura de dichos productos por parte del esquema de compensación de servicios financieros (FSCS).

Los clientes de productos estructurados de la entidad comenzaron a preguntar sobre la amplitud de la cobertura que podrían encontrar en dicho esquema de compensación a finales del ejercicio 2008, pero no fue hasta enero de 2010 que el Santander empezó a aclarar sus interrogantes.

Se trata de ayudar a la gente a tomar decisiones sobre dónde invertir Durante este periodo, el Santander comercializó productos estructurados por importe de 3,2 millones de euros (2,7 millones de libras), de los que se contrataron productos por 1,4 millones de euros (1,2 millones de libras) después de junio de 2009, fecha en la que se concluyó que la cobertura de dos de sus productos era limitada.

Según una responsable de la FSA, Tracey McDermott, "cuando las firmas informan a los consumidores sobre sus productos, ésta ha de ser correcta y sin ambigüedades. Al fin y al cabo, se trata de ayudar a la gente a tomar decisiones sobre dónde invertir".