Oficina del paro
Una persona es atendida en una oficina del INEM. ARCHIVO

La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha anunciado que a partir de la entrada en vigor de la reforma laboral aprobada este viernes la indemnización por despido improcedente en el caso de los contratos indefinidos será de 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades, mientras que la del despido procedente será de 20 días por año trabajado, con un máximo de un año de salario.

Según Báñez, la reforma respetará los derechos adquiridos por los trabajadores. El Gobierno ha clarificado en esta reforma las características para que las empresas puedan acogerse a despidos objetivos por causas económicas (20 días por año trabajado).

Adiós a los 45 días de indemnización

Con esta reforma se generaliza la indemnización por la extinción del contrato indefinido a 33 días por año trabajado en caso de despido improcedente, con un máximo de 24 mensualidades. Ello significa el fin de las indemnizaciones de 45 días por año trabajado.

Pero el cambio no se aplicará con retroactividad. El Gobierno explica que en los contratos antiguos, la nueva indemnización de 33 días sólo será de aplicación a partir de la aprobación de la presente norma. Es decir, en el cálculo de la indemnización a estos trabajadores habrá dos partes: Una, desde el principio de su contrato y hasta la llegada de la reforma, que se pagará a 45 días. Otra, desde la entrada en vigor de la nueva norma y hasta la fecha en que se produzca el despido, que se indemnizará a 33 días.

Los contratos antiguos "conservan el derecho a obtener una indemnización de hasta 42 mensualidades", puntualiza el documento del Ministerio de Trabajo. "La nueva indemnización se aplica con carácter general solo a los nuevos contratos".

Despido por causas económicas

Otra cosa es el despido por causas económicas. La reforma explica que la empresa podrá acogerse a estas causas cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, como la existencia de pérdidas actuales o previstas o la disminución persistente de su nivel de ingresos o ventas. En todo caso, se entenderá que es persistente si se produce durante tres trimestres consecutivos.

La ministra de Trabajo ha asegurado que "por supuesto habrá un control judicial", aunque no ha dado más detalles.

Este tipo de despido objetivo por la crisis económica ya se incluía en la anterior reforma laboral, aprobada por José Luis Rodríguez Zapatero. Sin embargo, en el texto de los socialistas no se fijaba ningún plazo mínimo de pérdidas ni se mencionaba la previsión de pérdidas.

Además, la reforma recuperará a partir del 1 de enero de 2013 el límite al encadenamiento de contratos temporales eliminado por el anterior Gobierno, y elimina la autorización laboral administrativa que se requería en los despidos colectivos.

El contrato de formación podrá realizarse hasta los 30 años Asimismo, fomentará la contratación indefinida de jóvenes y de parados de larga duración con bonificaciones de hasta 4.500 euros, regula por primera vez el teletrabajo, facilita el descuelgue de los convenios y la modificación de las condiciones laborales, y modifica el contrato estable a tiempo parcial y el de formación y aprendizaje.

En este punto, Báñez ha explicado que el contrato de formación podrá realizarse con trabajadores de hasta 30 años hasta que la tasa de paro no baje del 15%. Cuando ésta caiga por debajo de esa barrera, la edad máxima del contratado será de 25 años. Además, ha dicho la ministra, los trabajadores podrán formarse en las propias empresas, al estilo del modelo dual de formación.