Casi 9.000 madrileños han dejado su coche abandonado en el taller

  • En los últimos 2 años, este fenómeno ha crecido un 16,7% (1.276 coches).
  • "Los dueños no pueden pagar la reparación".
  • Uno de cada cuatro negocios de la región tiene al menos un coche en ‘stand-by’.
Alberto Lobato, en su taller. Asegura que ha llegado a tener hasta cinco coches sin recoger.
Alberto Lobato, en su taller. Asegura que ha llegado a tener hasta cinco coches sin recoger.
JORGE PARÍS

Sufrir una avería y tener que llevar el coche a reparar es algo relativamente normal. De hecho, los madrileños pasaron por el taller 1,8 veces de media el año pasado y siempre, apremiando al mecánico para volver a disponer del coche lo antes posible. Lo novedoso es que muchos de los que dejaron su vehículo –casi 9.000 conductores– no regresaron jamás a buscarlo o lo estacionaron indefinidamente en el negocio de reparaciones.

El 25% de los 5.100 talleres que hay en la región –uno de cada cuatro– terminaron el año con al menos un vehículo abandonado en sus instalaciones, según explican desde la Asociación de Talleres de Madrid (Asetra).

"Es un problema agravado por la crisis. Los clientes aceptan el presupuesto, pero luego no pueden pagarlo", explican los talleres consultados, que dicen que sus clientes –conocidos de toda la vida o vecinos del barrio– no son morosos, sino que se ven forzados por las circunstancias.

Cataluña en cabeza

Si en 2009 los conductores madrileños renunciaron a retirar del taller 7.624 vehículos, en 24 meses esa cifra se ha disparado hasta los 8.900, es decir, un 16,7% más (1.276), según la consultora y editora especializada en el sector InfoCap/Infotaller.tv. Además, la deuda acumulada por impagos fue de casi 19 millones.

Los datos de la región no son los peores del país. En 2009 se quedaron en el dique seco un total de 12.206 coches en Cataluña y 11.060 en Andalucía. Y en 2011, el ejercicio se cerró con 75.000 coches en stand-by en los 45.257 talleres españoles.

"No es posible cuantificar un tiempo medio de demora. Los talleres se empiezan a preocupar a las dos semanas cuando el propietario no da señales de vida", explican fuentes de la patronal .

Lo que sí está claro es el perfil de quienes eligen el taller para que su coche pase a mejor vida. "En muchos casos son empresas que han quebrado, matrimonios que se separan o personas que se quedan sin trabajo", explican desde Ganvam, la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos de Motor, Reparación y Recambios.

Y el tipo de vehículo abandonado a su suerte también sigue un patrón parecido: el 90% tienen entre ocho y diez años de vida y la factura tras la reparación final asciende, de media, a los 1.200 euros.

Vehículos que se acumulan

En su negocio de la calle de Francisco Iglesias (Puente de Vallecas), un taller especializado en chapa y pintura, Alberto Lobato está pasándolas canutas. "Ahora mismo me quedan tres coches, hace unos días vino el propietario del cuarto y en 2011 llegaron a juntarse cinco vehículos sin recoger", explica resignado.

"Cuando les llamas, te dicen que no pueden pagarte, que les ha surgido un imprevisto o que se han quedado sin empleo", dice en referencia a las disculpas más comunes que escucha al otro lado del teléfono cuando avisa a los clientes de que la reparación ya está acabada. "Si cuento lo que me deben los tres coches que quedan solo en estancia de garaje... es una barbaridad".

Uno de los vehículos, que lleva en su taller "desde el pasado julio", es un Citroën CV 'dos caballos' para el que encargaron una restauración. Un "capricho" por el que el dueño aceptó pagar un presupuesto de 5.800 euros. Más de medio año después, "dice que va a venir, pero que ahora no puede. Que va a venir, que va a venir".

Y el restaurado no es el caso más sangrante. "Tengo otro que entró con un golpe fuerte, estaba a terceros y la culpa era del contrario. Vamos, que pagaba la compañía. Pues ni así. Ahora tiene una deuda de 26.000 euros por estancia de garaje". Y aún le queda un tercer vehículo que "ya están a punto de llevarse tras cinco años" en su taller. "No vamos a ver ni un euro y hemos tenido que ir a juicio, pero ahora queremos quitárnoslo de encima".

Un respiro

La crisis ha agravado el problema de los talleres, pero la Ley de Seguridad Vial de 2010 les dio un pequeño respiro. Hasta entonces, un taller no podía disponer del coche por mucho que su propietario no diera señales de vida y estaba obligado a mantenerlo en sus instalaciones. Ahora, tras un mes sin retirar el coche, el taller se lo comunica a la Dirección General de Tráfico (DGT)  y se activa el protocolo para llevarlo al desguace.

Una de estas empresas que opera en la región –desguacesvehículos.es– asegura que el año pasado recibieron un 25% más de coches procedentes de los talleres madrileños que en 2010.

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