Santander cuenta con un stock de viviendas sin vender que asciende a 2.937 inmuebles, de los que 2.296 son de segunda mano, 401 de promociones terminadas y 240 se corresponden con obras que están ahora en curso.

Así lo recoge el 'Estudio de mercado y análisis del stock de vivienda en Santander', elaborado por Iberdrola Inmobiliaria, que matiza que de entre ellos, el de vivienda libre nueva (si se suman las terminadas y las que están en curso, que sumadas ascienden a 641 viviendas), resulta ""claramente insuficiente" para atender la demanda de la población de la capital cántabra.

Porque aunque en el caso de la segunda mano la oferta es mayor en cuanto a números, en realidad, puntualizan, los precios están "fuera de mercado", ya que los precios marcados en realidad los fijaron los propietarios "por si se vendían.

De modo que, según ha explicado el director de la Delegación Norte de Iberdrola Inmobiliaria, José García de Fuentes, en un desayuno informativo, en Santander "no hay una sobreoferta" de vivienda nueva.

El informe advierte de que el escaso inicio de promociones junto a la falta de stock que han detectado puede generar "a corto plazo" una "escasez de oferta" que "provoque una tensión al alza en los precios".

En Iberdrola Inmobiliaria no ven "más margen" para bajar los precios de la vivienda que, han advertido, están ya "cerca de tocar fondo".

Y aunque la demanda sigue existiendo, se remiten a los problemas de financiación de los potenciales compradores que, además, están demandando en mayor medida viviendas con dos dormitorios.

Desde el Ayuntamiento de Santander, el concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz, ha vaticinado que "habrá que construir nuevas viviendas porque se van a agotar", ya que seguirá habiendo demanda y necesidad de construir a pesar del descenso de población en la capital.

Pero también ha puntualizado que el mercado de la construcción "no seguirá dinámicas del pasado" en la promoción de viviendas, y de hecho, ha abogado por "tomar decisiones" para "cambiar" esa dinámica, que pasan por el fomento del alquiler.

Por su parte, el director general de Vivienda del Gobierno de Cantabria, José Antonio González Barrios, ha señalado que la vivienda protegida "no es un coto cerrado de la Administración" a través de sus empresas públicas, ya que, ha recordado, también la pueden impulsar los propios promotores.

A lo que desde la Asociación de Constructores, su presidente Justo Cobo, le ha replicado que al sector privado les "cuesta dinero hacer vivienda protegida", porque tienen que gastarlo en el suelo, principal diferencia que han apreciado respecto a la Administración.

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