La Universidad de Cantabria (UC) ha diagnosticado que las empresas familiares de Cantabria tienen "un potencial de mejora importante" en materia de innovación, aunque estos negocios tienen que seguir ahondando en la cooperación institucional y en abordar la investigación.

Estas conclusiones se extraen del libro 'Estrategia y comportamiento innovador de las empresas familiares en Cantabria', un análisis realizado por la Cátedra 'Banco Santander' de Empresa Familiar de la UC en el que se contrastan los rasgos diferenciales en las estrategias y la gestión de la innovación en este colectivo de empresas.

El libro, editado por PubliCan Ediciones, se ha presentado este jueves en rueda de prensa por el rector de la UC, Federico Gutiérrez-Solana; la directora de la Cátedra, María Concepción López; y la presidenta de la Asociación Cántabra de Empresas Familiares (ACEFAM), Mar Gómez.

López ha destacado "la importancia" de este análisis, ya que en España existen 2,9 millones de empresas familiares que representan el 70 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y el 75 por ciento de empleo privado.

Este "importante papel" de las empresas familiares, junto con la globalización económica y el cambio tecnológico, obliga a estos negocios a perseguir el mantenimiento y la mejora de su posición competitiva y, para ello, han de incorporar la innovación a sus procesos estratégicos.

Sin embargo, el estudio muestra que las empresas familiares "hacen menos innovación en los procesos y en los productos" que las no familiares y que, cuando lo hacen, es de forma diferente, ya que estos negocios realizan una "menor actividad" en investigación, desarrollo, diseño, vigilancia tecnológica o formación de personal, entre otros aspectos.

Menos investigación

Los principales obstáculos para realizar innovación se deben, según este análisis, a que estas empresas "cooperan menos para abordar la investigación y hacen menos cooperación institucional para la innovación en producto".

Además, las empresas familiares con un perfil innovador "no son innovadoras radicales" que lideren cambios en el mercado, sino que centran sus mejoras innovadoras para "dar respuesta a las necesidades de sus clientes".

A pesar del este diagnóstico, López ha manifestado que las empresas familiares cántabras tienen "una gran preocupación por el emprendimiento y la innovación", sobre todo cuando se trata de "mejorar su competitividad".

Por su parte, Gutiérrez-Solana ha hecho hincapié en que, no sólo las empresas necesitan mejorar su competitividad, sino que también ha de hacerlo "la sociedad" en general, ya que, en su opinión, ésta "viene lastrada por la falta de cultura innovadora".

Para ello, ha manifestado que hay que empezar por "mejorar la investigación y el conocimiento" y hacer las "apuestas necesarias" para trasferirlo. Así, universidad y empresa tienen que ir de la mano para que "las ideas, los productos y la tecnología" que genera la primera puedan incorporarse al "tejido productivo" de la segunda.

En este sentido, Gómez ha destacado que las empresas familiares, que "cada día son más conscientes de la necesidad del emprendimiento y la innovación", se acercan "cada vez más" a la universidad para "buscar soluciones" innovadoras.

Cátedra de empresa familiar

La Cátedra de Empresa Familiar de la UC, integrada dentro de la red de Cátedras de Empresa Familiar, se crea en 2008 por la iniciativa del Instituto de la Empresa Familiar y la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar contando con la colaboración del Banco Santander.

La Cátedra tiene como objetivos: intercambiar información y conocimientos en el ámbito propio de sus actividades; y desarrollar conjuntamente actividades de estudio e investigación de proyectos específicos mediante acuerdos puntuales.

También trabaja para desarrollar programas de actividades conjuntas de formación y organizar foros de encuentro entre académicos, empresarios y estudiantes que permitan el intercambio de conocimiento, experiencias e inquietudes.

Consulta aquí más noticias de Cantabria.