Tragedia fútbol en Egipto
Los jóvenes egipcios se alejan de un fuego provocado en el estadio Cairo. EFE

El primer ministro egipcio, Kamal Ganzuri, reconoció su responsabilidad política por los disturbios de anoche en un partido de fútbol en Port Said, donde murieron más de 70 personas, y dijo que está dispuesto a rendir cuentas si se lo piden.

"Estoy dispuesto a cumplir con cualquier instrucción que me pida rendir cuentas, porque sé que soy responsable políticamente", dijo Ganzuri en un discurso ante el Parlamento, que hoy celebra una reunión de urgencia para analizar los sucesos.

El primer ministro egipcio ha comunicado al Parlamento este jueves, en una sesión extraordinaria, que el Gobierno ha aceptado la dimisión del gobernador de Port Said, el general de División Mohamed Abdulá, y ha cesado a los mandos policiales responsables de los agentes desplegados en el estadio de fútbol de esta localidad por los  incidentes que han dejado más de 70 muertos y un millar de heridos.

El Ejecutivo también ha destituido a los responsables de la Federación de Fútbol egipcia, ha informado el diario 'Al Ahram'.

Acusación a la policía

El presidente del Parlamento egipcio, el islamista Saad Katatni, afirmó que la tragedia de anoche en un estadio de fútbol en Port Said, que causó 74 muertos, fue debida a "la deficiencia y la negligencia" de los cuerpos de seguridad.

Katatni, miembro del Partido Libertad y Justicia (PLJ), brazo político de los Hermanos Musulmanes, consideró que las fuerzas de seguridad "no cumplieron ni con su misión ni con su profesión por la falta de organización ante estos acontecimientos", en una sesión de urgencia en el Parlamento.

En una sesión de urgencia en el Parlamento, el político islamista señaló que "hubo advertencias sobre lo que podía pasar que fueron difundidas con tiempo suficiente, pero esos avisos no acertaron a alertar a los cuerpos de seguridad para que cumplieran su trabajo".

Hubo advertencias sobre lo que podía pasar que fueron difundidas con tiempo suficiente

Y destacó que la "masacre" de anoche no es un incidente casual, sino que forma parte de una serie de sucesos que ha ocurrido en los últimos tiempos en el país.

Por ello, instó a los diputados a analizar estos altercados "dentro del marco de esta etapa transitoria histórica que atraviesa Egipto desde la revolución (que acabó con el régimen de Hosni Mubarak, hace ahora un año)", exhortó.

Tras el discurso del presidente de la Cámara Baja, los diputados guardaron un minuto de silencio por las víctimas y se enfrascaron en un debate sobre lo acontecido.

Más de 70 personas murieron ayer por los disturbios desencadenados tras un partido de fútbol en la ciudad mediterránea de Port Said, donde los aficionados del club local Al Masry y los de Al Ahly, de El Cairo, se enfrentaron en una batalla campal.

La policía tuvo miedo

La policía no actuó porque tenía miedo de los hinchas, aseguró a Efe el director del estadio de la ciudad mediterránea de Port Said, Mohamed Yunis.

"Los policías no actuaron porque tenían miedo, se limitaron a mirar porque temían que los lincharan", señaló Yunis en el estadio, donde todavía quedan restos de la batalla campal con botellas, sillas arrancadas y zapatos en el césped.

Tres días de luto

La Junta Militar de Egipto declaró este jueves tres días de luto nacional por los 74 muertos en la ciudad mediterránea de Port Said, en un comunicado en su página de Facebook.

El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas anunció, además, la formación de un comité de investigación sobre los sucesos para identificar a los responsables de la tragedia ocurrida tras el partido entre el club local, Al Masry, y el cairota Al Ahly.