Viviendas
Promoción de viviendas en construcción. EFE

Comprar una vivienda en 2011 supuso un mayor esfuerzo para las familias que en 2010, pese a la bajada de los precios. Las que adquirieron un piso el año pasado destinaron para ello el 29,1% de sus ingresos brutos anuales (contadas las deducciones fiscales).

Sin deducciones, el esfuerzo subió al 36%, el mayor desde hace tres añosEste porcentaje, según datos del Banco de España, representa el mayor desembolso desde 2008, cuando en pleno auge del sector inmobiliario los hogares empleaban más del 40% de su renta.

La tasa de esfuerzo con deducciones registrada el pasado año por las familias españolas superó además en 1,8 puntos a la alcanzada en 2010. Sin las deducciones, el esfuerzo para comprar casa subió al 36,1%, el mayor dato desde hace tres años, cuando la tasa se situó en el 50,8%.

Hasta el 41% de 2008

Desde 2005, cuando comienza la serie histórica, el esfuerzo anual de las familias para adquirir una vivienda teniendo en cuenta las deducciones aplicables en cada momento se ha movido mayoritariamente por encima del 20% hasta 2006, cuando superó el 30%.

Una tendencia alcista que continuó hasta 2008, cuando alcanzó su cota máxima con el 40,9% y que se ha ido reduciendo en los años posteriores hasta tasas superiores al 25%.

De momento, las familias que compraron una vivienda en 2011, en plena crisis inmobiliaria, necesitarán los ingresos brutos de 6,2 años para pagar su casa frente a los 7,6 años que se requerían, por ejemplo, en 2006.

Aunque bajan los precios

Teniendo en cuenta que al cierre del año el precio del metro cuadrado era de 1.701,8 euros (según datos del Ministerio de Fomento), quienes compraron una casa en ese periodo pagaron 159.543,7 euros por una vivienda tipo de 93,75 metros cuadrados, base sobre la que el Banco de España elabora su estadística.

El año pasado el precio de los pisos cayó un 6,8% Tras cerrar 2011 con una caída del 6,8%, el precio de la vivienda libre continuó a la baja durante el pasado año por cuarto año consecutivo y acumuló una recorte del 19% desde que comenzó la crisis.

Para calcular el esfuerzo financiero necesario para comprar una vivienda, el Banco de España utiliza el importe de las cuotas que tiene que pagar el hogar mediano en el primer año tras la adquisición de una vivienda tipo financiada con un préstamo estándar por el 80% del valor de la casa.