Frank de la Jungla
El presentador Frank Cuesta, en la imagen que ha colgado en su perfil de Facebook tras el accidente de helicóptero. FRANK DE LA JUNGLA

El popular presentador de televisión Frank Cuesta, más conocido como Frank de la Jungla ha sufrido un accidente de helicóptero cerca del río Mekong (entre Tailandia y Vietnam). Así lo ha anunciado el propio Frank subiendo a sus perfiles de Twitter y Facebook una imagen en la que aparece con el ojo amoratado, un collarín y un vendaje en la cabeza. En un principio, el aventurero escribió en su perfil de Facebook un misterioso y texto sobre el incidente, que aclaró poco después.

"Lloro por dentro porque no me salen las lágrimas de la rabia, pero nunca pensé que existiera una rabia calmada. Nunca pensé que el cuerpo pesase tanto en el aire y por supuesto ni me imaginaba el aguante que tiene", escribía Frank.

Siempre supe que mi Angel de la guarda no se quiere ir al cielo todavía Fuentes de la productora Molinos de Papel han asegurado a 2ominutos.es que el incidente se ha producido en el ámbito privado de Frank Cuesta y que no está relacionado con la grabación de su programa. El presentador asocia su percance con su apego por la aventura: "Quieres o pretendes ser un aventurero pero te das cuenta que la aventura conlleva sus desgracias, pero nunca me imagine que podemos sobrevivir como los animales".

El accidente con el aparato le provocó la rotura de "varios huesos" y "cuatro días de infierno", mientras se producía su rescate. "Nunca he pasado tanto miedo que me he quedado paralizado sin saber que hacer durante horas", confesaba el aventurero, que añadía detalles del suceso, afirmando que nunca había "sufrido tanto la ida de un desconocido. Nunca pensé que la persona que creo que me odia más en este mundo hiciera lo que fuera por llegar hasta mí para ayudarme".

Al parecer, fueron las ganas de vivir marcaron la diferencia entre la vida y la muerte: "Nunca hubiera pensado que importaba tan poco cuando se apagan las luces. En ningún momento de mi vida me había planteado que la testarudez de mi cabeza fuera a ser capaz de salvarme la vida".

"Siempre supe que mi Angel de la guarda no se quiere ir al cielo todavía. Siempre supe que las cosas no pasan por casualidad y poder ver por la noche sin luz no llega porque si. Siempre supe que al final del día nuestro círculo se cierra con los dedos de la mano. Siempre supe que meterme en líos es un trabajo muy duro de lleva pero nunca supe los limites", reflexionaba el presentador.