Felipe González apoya a Rubalcaba, pero confiesa que "quiere mucho" a Chacón

  • El expresidente del Gobierno ha advertido que cuando su partido "lo está pasando mal", el "peor error" que puede cometer es "mirarse al ombligo".
  • Dice que se solidariza con la "derrota" electoral sufrida por el PSOE el 20-N.
Alfredo Pérez Rubalcaba y Felipe González conversan en el foro de líderes progresistas organizado por la Fundación Ideas.
Alfredo Pérez Rubalcaba y Felipe González conversan en el foro de líderes progresistas organizado por la Fundación Ideas.
JuanJo Marín / EFE

El expresidente del Gobierno Felipe González ha expresado este sábado su apoyo a Alfredo Pérez Rubalcaba para dirigir el PSOE, aunque ha admitido que quiere "mucho" a Carme Chacón, y ha dejado claro que los socialistas no están "hablando de afectos" cuando afrontan su congreso federal en una semana.

González ha dicho, en un acto celebrado en Madrid, que se solidariza con la "derrota" electoral sufrida por el PSOE y ha advertido de que cuando su partido "lo está pasando mal" el "peor error" que puede cometer tras el congreso de Sevilla es "mirarse al ombligo y ver cómo se reparte el residuo de poder que nos queda".

Al acto de respaldo a la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba a la secretaría general del PSOE han asistido también, entre otros, el lehendakari, Patxi López, y el consejero del Interior del Gobierno vasco, Rodolfo Ares.

Junto a ellos, los exministros Ramón Jáuregui, Trinidad Jiménez, Antonio Camacho y Jesús Caldera, así como la esposa del candidato, Pilar Goya.

Eterno inconformista

El histórico socialista Felipe González se ha presentado ante el auditorio congregado en el invernadero del barrio de Arganzuela como representante de los jóvenes, porque cuando va a cumplir 70 años, ha asegurado, él mantiene la "rebeldía" y sigue siendo incorfomista. "Estoy aquí para decir lo que pienso. Creo en lo que digo y hago lo que creo. Y por esto estoy aquí", ha manifestado.

Ha pedido González que no se interpreten sus "silencios" sino solo sus palabras; y lo ha hecho justamente después de trasladar su pleno apoyo a Rubalcaba y asegurar a renglón seguido que él quiere "mucho" a Chacón. "No estamos hablando de afectos, estoy harto de que interpreten mis silencios, al menos que interpreten mis palabras, tan simples como esas", ha apostillado.

Ha lanzado González varios mensajes en clave interna, porque ha dicho a los socialistas que la única reforma estatutaria que debería acometer el PSOE es la aprobación de un artículo que prohíba hablar de sus problemas internos en sus agrupaciones, salvo una vez al año. "Y el resto, obligatorio hablar de los problemas de la gente", ha manifestado, entre aplausos de los militantes.

Así, ha abogado por un partido que se preocupe de los "problemas de la gente" y que "dé respuestas" cuando ha sufrido una derrota electoral de la que se ha mostrado solidario.

De hecho, dirigiéndose a Rubalcaba, le ha recordado el compromiso que adquirió con él cuando decidió concurrir a las últimas elecciones generales, cuando le dijo: "Creo en ti, antes, durante y después de la campaña, pase lo que pase". Y ha recordado que participó en más actos de campaña incluso que en su etapa como jefe del Gobierno.

González ha defendido que la sociedad española necesita un PSOE "democrático, fuerte, sólido" y que sea capaz de ver que "el tiempo histórico cambió y nosotros tenemos que cambiar".

En este sentido, ha apostado por "cambiar instrumentos" para conseguir que desde el punto de vista de los valores se defina a los socialistas como valedores de una sociedad "más igualitaria y más justa".

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