Un fantasma en la Sala Verónicas

El artista Enrique Marty ha convertido la cúpula de la iglesia de Verónicas en una escena sobrevolada por una especie de espectro que destaca entre la niebla.
Así se ha quedado, tras el trabajo de Marty, la cúpula de la iglesia de Verónicas.
Así se ha quedado, tras el trabajo de Marty, la cúpula de la iglesia de Verónicas.
Foto
El original artista salmantino Enrique Marty utiliza el espacio de la Sala Verónicas para crear una instalación muy teatral en la que no sólo nos sorprende con una imagen muy potente por su simbolismo sino también con sonidos.El estilo del autor está caracterizado por el horror vacui, pero en esta ocasión  deja desnuda la bella arquitectura de Verónicas y se centra en la cúpula.

Allí coloca una escultura suspendida bajo la bóveda, una iluminación dramática, en concreto un potente halo de luz blanca que surge del suelo y que es el único foco que ilumina el espacio, y una neblina envolvente que evoluciona caprichosamente con la luz.  Neblina, luz y la inquietante escultura pueden crear en el visitante una cierta sensación de sueño –o de pesadilla– y provocan ciertas sensaciones en alguna ocasión algo fantasmagóricas. Es un conjunto que no deja indiferente y que se sale de lo habitual en las salas y museos de la ciudad.

* Sala Verónicas. C/ Verónicas. Abierta sólo en horario de tarde. de 17 a 20 horas. Gratis.

La escenografía es arte

La instalación de Marty es lo más parecido a un escenario teatral de cualquier artista especializado en el más oscuro género de terror. De hecho, el autor ha trabajado como escenógrafo en varias ocasiones. Una obra delante de sus decorados es mucho más expresiva y los actores tienen mayor facilidad para desarrollar sus papeles. La sensación para los visitantes, al fundirse con la escena, será similar a la de un actor al iniciar su interpretación.

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