Francesco Schettino
Francesco Schettino, capitán del 'Costa Concordia', que encalló frente a la costa de la isla italiana de Giglio. AP / GTRES

El test toxicológico que se realizará a Francesco Schettino, capitán del crucero naufragado en Italia el pasado día 13, comenzará el 26 de enero, lo que desmiente la afirmación de su abogado de que los resultados habían sido negativos.

Los medios de comunicación italianos explicaron que este martes la Fiscalía de Grosetto, encargada de las pesquisas, nombró al perito Marcello Chiarotti para supervisar las pruebas toxicológicas sobre un cabello y la orina del capitán, recogidas el 17 de enero.

Los análisis tendrán lugar en los laboratorios del departamento de Medicina de Universidad La Cattolica de Roma El abogado de Schettino, Bruno Leporatti, aseguró el lunes en declaraciones a los medios italianos que el test toxicológico era negativo como "siempre habían mantenido".

El presidente de la asociación de consumidores Codacons, Carlo Rienzi, confirmó también este martes al salir de la Fiscalía que los análisis comenzarán el 26 de enero en los laboratorios del departamento de Medicina de Universidad La Cattolica de Roma y que se necesitará un mes para obtener los resultados.

Además los exámenes se deberán hacer bajo la supervisión de un perito nombrado por la defensa, que aun no ha sido elegido, así como también participarán asesores por parte del Codacons.

Codacons se constituyó este martes como parte civil ante la Fiscalía de Grosetto, e instó a la realización del test antidroga, así como también pidió exámenes de sangre para establecer la presencia de alcohol. Según dicha asociación, la Fiscalía ha negado la autorización para efectuar exámenes de sangre al comandante, que se encuentra en arresto domiciliario bajo la acusación de naufragio, homicidio involuntario múltiple y abandono de la nave.

El naufragio se debió, según admitió la compañía naviera Costa Cruceros, a un "error humano" del capitán que acercó la nave hasta unos 150 metros de la costa de la pequeña isla de Giglio en el mar Tirreno y en la maniobra impactó con un escollo.

Hasta el momento se han recuperado 16 cadáveres, entre ellos el de un peruano y un español y aún quedan 22 personas desaparecidas, entre ellas una niña de 5 años y la peruana Erika Soria Molina, de 26 años, quien formaba parte de la tripulación.