Cotillear es bueno para nuestra salud, según un estudio

  • Chismorrear nos hace sentir mejor y reduce nuestro nivel de frustración.
  • Ayuda a mantener el orden social y disminuye el estrés.
  • Es socialmente deseable porque critica la explotación y la deshonestidad.
Dos personas, contándose chismes al oído.
Dos personas, contándose chismes al oído.
David Castillo Dominici

La ciencia y los científicos nos sorprenden muchas veces. A veces por el objeto de sus investigaciones. En la Universidad de California-Berkley pusieron su ojo científico sobre una actividad universal: cotillear. El resultado es que chismorrear es bueno para la salud.

Los investigadores han encontrado dos beneficios fundamentales de dedicarse a cotillear: nos ayuda a mantener el orden social y reduce nuestro estrés. El estudio de la universidad californiana, dirigido por el profesor en Psicología y Sociología, Robb Willer, asegura que chismorrear es sano especialmente si se trata del mal comportamiento de una persona.

Según Willer, "difundir información sobre una persona que se comporta mal tiende a hacer que la gente se sienta mejor, reduciendo la frustración por lo que produjo el chisme".

Generosidad y chismorreos

Los investigadores trabajaron con 300 personas reclutadas a través de la web Craiglist (un sitio de anuncios y contactos), a los que se pagó 50 dólares. En exámenes previos fue evaluada su generosidad y de acuerdo con las conclusiones, que incluyen chismorreos sobre algunos de los propios voluntarios, se difundieron más chismes sobre las personas que resultaron menos generosas.

El estudio concluye que existe una forma de cotilleo que denominaron 'prosocial', porque critica la explotación y la deshonestidad. Difundir ese chisme reducía el malestar de aquellos que habían presenciado el mal comportamiento de otro. De ese modo, recuperaba su bienestar.

Difundir chismorreos sobre alguien que se porta mal, según el trabajo de los investigadores, es especialmente beneficioso cuando divulgamos comportamientos de alguien que explota a una tercera persona.

Según Willer, "cuando vemos que alguien se porta mal, sentimos frustración y ser capaces de contar a otros lo que hemos visto nos hace sentir mejor". Así, se mantiene el orden social. El estudio considera que sin los cotilleos el orden social nos generaría una gran frustración.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento