Francisco Camps
Francisco Camps, durante el juicio de la 'causa de los trajes'. Juan Carlos Cardenas / REUTERS

"¡Señor Camps, guarde silencio! Estamos en medio del informe de la acusación. Guarde silencio. Si no le interesa, piense en otra cosa. (...) ¿Vamos a tener que acabar este juicio expulsándole de la sala?" La reprimenda, ocurrida este jueves, es del juez Juan Climent, que preside el tribunal del jurado que juzga al expresidente de la Generalitat Valenciana y a Ricardo Costa en el caso de los trajes por un delito de cohecho impropio.

"Señor Camps, guarde silencio o lo tendré que sacar de la sala, por favor, como la ley me autoriza, y ya no se lo digo más veces". Pero no fue así. Esta fue una de las primeras regañinas. La paciencia del magistrado ha alcanzado cotas muy altas y ha interpelado hasta la saciedad al expresidente valenciano por su actitud en la sala.

El mes y una semana de sesiones se han visto marcados por todo un rosario de excentricidades de Camps que han llegado a exasperar al juez.

Como en Les Corts

Comentarios en voz alta, gestos al público e incluso a los testigos provocaron que el magistrado cambiara de sitio a los acusados, de modo que pudiera tenerlos a la vista. Las salas del Palacio de Justicia de Valencia requieren de unos usos y costumbres muy diferentes a los de Les Corts, donde los diputados están acostumbrados a hablar entre ellos, gesticular e incluso vociferar mientras alguien habla desde la tribuna.

Pero las sesiones del juicio a Camps y Costa han recordado en ocasiones, debido al comportamiento del exjefe del Consell, a un aula en la que el maestro recrimina al alumno díscolo su actitud. "Señor Camps, por favor, estése quieto, no haga gestos de aprobación o desaprobación de lo que dice quien sea. No haga gestos por favor, solo le pido eso», rogaba Climent, una y otra vez.

Camps dijo que los policías de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales que investigó el caso Gürtel "son de la Stasi"Otro de los motivos de llamada de atención a Camps ha sido el uso del móvil, prohibido en la sala, y más a los acusados. "Señor Camps, ¿quiere dejar el móvil por favor? No me haga interrumpir otra vez".Pero quien hasta el pasado mes de julio rigió los destinos de la Comunitat con dos mayorías absolutas consecutivas no ha desistido.

Su actitud ha sido controvertida desde su declaración, en las primeras sesiones, cuando incluso cargó contra el juez Climent al recordar que formó parte del gabinete del expresidente socialista Joan Lerma.

Todos estos hechos, lejos de propiciar su expulsión, han provocado la constante llamada de atención del magistrado, día tras día. Otro de los comentarios más sonados del expresident se produjo en la declaración de los policías de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales que investigó el caso Gürtel. Camps, fiel a su estilo irreverente, se giró al público y exclamó: "Son de la Stasi [la Policía Política de la extinta Alemaniacomunista], son marxistas", con la consiguiente reprimenda, una más, de Climent.

Un público fiel

El público que asiste al juicio lo componen tres bloques. Por una parte, periodistas que siguen el caso. Otro lo forman políticos que van a apoyar a Camps (han ido Rita Barberá, Rafael Blasco, Alfonso Rus...) y un tercero formado por jóvenes de Nuevas Generaciones del PP que han estado con los acusados desde el primer día.

Recta final del proceso

El proceso inició este jueves su fase final con la lectura de las conclusiones de la Fiscalía y de la acusación popular. La fiscal ve probada la aceptación de regalos, aunque finalmente atribuye más prendas a Costa y dos trajes menos a Camps. "¿Hacen ustedes regalos tan valiosos sin que haya una ocasión especial?", preguntó al jurado.

Además, rechaza que la acusación se sustente en un "montaje" político. Este viernes ha sido el turno de las defensas, por lo que podría haber veredicto la semana que viene.

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