Madrid tendrá otro radar móvil para multar a escondidas

  • Movilidad oculta dispositivos para cazar coches veloces sin ser vistos.
  • El Ayuntamiento habilitará uno más este año y ya serán cuatro.
Un radar móvil, oculto tras una furgoneta de agentes de Movilidad, en el paseo del General Martínez Campos (Chamberí).
Un radar móvil, oculto tras una furgoneta de agentes de Movilidad, en el paseo del General Martínez Campos (Chamberí).
Jorge París

Si conduce por una avenida de la capital y ve una furgoneta de los agentes de Movilidad aparcada en un lateral, no se fíe. Seguramente detrás del vehículo y escondido de la vista haya un radar móvil dispuesto para cazar in fraganti a los conductores que sobrepasen el límite de velocidad. En la mayoría de las ocasiones ni siquiera se anuncia la presencia de estos dispositivos, según reconocen fuentes del cuerpo de Movilidad y ha comprobado 20 minutos. Los expertos en seguridad vial tienen claro que el motivo de ocultar el radar no es otro que "recaudar".

En la capital funcionan actualmente tres dispositivos móviles para controlar la velocidad, uno por cada unidad en las que se divide el cuerpo (Base Centro, Sur y Norte), según los agentes. A lo largo de este año, el Ayuntamiento de Madrid pondrá en servicio otro dispositivo, con lo que ya serán cuatro. Los presupuestos municipales de 2012 tienen prevista la adquisición de un "equipo de radar para los agentes de Movilidad" por un valor de 30.000 euros.

Este tipo de controles consisten en cámaras detectoras del movimiento que se montan sobre trípodes. No se colocan en un lugar fijo, sino que su ubicación va rotando cada día. "Se sitúan en los lugares donde se han detectado elevados índices de siniestralidad, en el entorno de colegios y en zonas donde hay quejas vecinales porque los vehículos circulan a alta velocidad", explica una portavoz del área de Medio Ambiente, Movilidad y Seguridad. Sin embargo, el Ayuntamiento rechaza dar el número de multas que han puestos estos dispositivos móviles.

"Cuantos más, mejor"

Desde la Dirección General de Movilidad niegan que haya órdenes oficiales para que sus guardias oculten los radares. Sin embargo, los agentes apuntan que las "presiones" son más sutiles: "No van a cometer el error de ponerlo tan claro por escrito, pero sí que nos encomiendan el objetivo de denunciar. Lo que interesa es pillar a cuantos más mejor.

Y para aumentar las multas, la técnica más común es esconder el radar y no anunciar su existencia", cuenta Ángel Morales, delegado de CC OO en Movilidad y con experiencia en controles de velocidad. "Hemos pedido explicaciones porque no nos parece ético salir con la idea de multar", asegura Ángel Cillán, de CSIF.

La DGT aclara que no hay nada ilegal en esconder los radares. "De hecho, pocos controles móviles se anuncian. Hay carteles para los dispositivos fijos y de tramo, pero los que van cambiado de posición no se suelen advertir", apunta un portavoz de Tráfico.

Pero los expertos creen que así no se evitan los accidentes. "Si no se señaliza, la colocación de ese radar es criticable. El fin último de estos controles no debe ser sancionar, sino prevenir los siniestros", explica Antonio Lucas, coordinador de seguridad vial del RACE. "Han convertido un elemento de prevención en un instrumento de recaudación. Si no se avisa, el conductor sigue infringiendo; si se anuncia, pisa el freno, que es lo que importa", añade Mario Arnaldo, de Automovilistas Europeos.

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