Pedro de la Osa «hay  postulados físicos y matemáticos que conozco»
. Foto
La afición por la música le viene de pequeño. Hace ya 23 años se apuntó en el conservatorio a estudiar solfeo. «Me borré porque la cosa iba muy lenta», explica Pedro, un autodidacta que se ha preocupado de formarse por su cuenta y ha terminado dominando la fabricación y reparación de bajos y guitarras eléctricas. 

Artistas como el francés Django Reinhard, un músico de jazz que tocaba con dos dedos porque perdió los otros dos cuando incendiaron su carromato de gitano, o los míticos Deep Purple o Led Zeppelin lo han acompañado en su camino por la teoría y la práctica musical.

Tiene un taller de reparación y puesta a punto de guitarras y bajos eléctricos en Sestao. Allí, un enorme mostrador ocupa la mayoría del espacio.

«Aquí no hay trastienda. Éste es un taller de cara al público y quien viene con su guitarra, tiene un diagnóstico en directo. Además, si quiere, puede estar delante mientras reparo su guitarra».
El gran escaparate de su taller permite a quien pasa por allí contemplar el trabajo de Pedro con las cuerdas, cejuelas y mástiles de las guitarras.

Para sacar los mejores sonidos al instrumento hacen falta postulados físicos y matemáticos y también buena mano, pues parte del trabajo es artesanal. «Todo son quebrados. La mitad de longitud de una cuerda son octavos y es un quebrado. Domino la matemática del asunto», destaca Pedro, que recomienda poner a punto también los instrumentos nuevos para ajustarlos al tipo de música que se toca y detectar errores de fábrica.  
 
Además del trabajo en el taller, da cursos de lutería de guitarras. El último, para Bilbao Musika. Pero eso no es todo. También toca en tres grupos de rock: Gris Perla, Parabellum y Neurotika. «Tengo 13 guitarras y todas están customizadas», cuenta Pedro, que ha grabado 8 discos con varios grupos.