El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, asegura que "va a dar la cara" y "no se va a esconder" ante las dificultades económicas y que por eso asumió desde un principio las funciones de la vicepresidencia económica del Ejecutivo.

Así lo ha explicado en una entrevista concedida este martes a la agencia EFE -la primera desde que su partido ganó las elecciones el pasado 20-N-, en la que además ha confirmado que no se creará un banco malo, sino que habrá "un proceso de reestructuración del sistema financiero" desde los principios de saneamiento, transparencia y fusión de las entidades.

Habrá una reestructuración del sistema financiero También ha dicho que en sus planes no está una subida del IVA, según han informado RNE y la propia agencia, porque eso incrementaría los precios y tarifas como la de la luz.

Por otro lado, el presidente del Gobierno ha explicado que decidió subir de forma temporal el IRPF porque el déficit que se encontraron los populares al llegar al poder era "superior" a lo que esperaban. Tanto esta medida como los recortes anunciados hace unos días por su Ejecutivo son, ha resaltado, "duros y dolorosos, pero imprescindibles. No quedaba otra opción".

10.000 millones por punto adicional

Mariano Rajoy ha adelantado que las comunidades autónomas han sido responsables de 15.000 de los 20.000 millones de euros de desviación de ese déficit público, según datos aún no definitivos de la Intervención General del Estado (IGAE).

El déficit de las autonomías se ha situado en torno al 2,7 % del PIB, frente al 1,3 % previsto, mientras que el desequilibrio de la Administración central ha superado ligeramente el 5 %, por encima del 4,8 % esperado. Cada punto adicional sobre el déficit estatal previsto -era del 6% y finalmente ha sido del 8%- supone unos 10.000 millones de euros.

Lo primero es seguir reduciendo el déficit público, es una prioridad capital si queremos recibir dinero fuera Según el presidente del Gobierno, a la desviación de 15.000 millones de las comunidades autónomas se añaden las registradas en la Administración central, unos 3.000 millones, en la Seguridad Social, 5.000 millones, y en los ayuntamientos, unos 1.500 millones.Así, Rajoy ha señalado que tanto las comunidades autónomas como los Ayuntamientos tendrán que "apretarse el cinturón".

Para Rajoy, lo primero es seguir reduciendo el déficit público: "es una prioridad capital si queremos recibir dinero fuera, si no corremos el serio riesgo de que no nos lo den o de pagar cifras astronómicas; por tanto, en los Presupuestos Generales del Estado que presentaremos antes del 31 de marzo, volveremos a hacer una reducción del gasto público". Asimismo, se presentará la ley de estabilidad presupuestaria para fijar el techo de gasto y endeudamiento que no podrán sobrepasar ni el Estado ni las comunidades autónomas.

El presidente del Gobierno ha anunciado una norma con el objetivo de ayudar a las pymes y a los emprendedores, que dan empleo al 80% de los que trabajan, "para que las cosas les sean más fáciles". En relación al apoyo a las pymes ha agregado: "vamos a hacer algunas cosas desde el punto de vista fiscal para ayudarles a que creen empleo y generen bienestar y riqueza. Hay algunas cosas más, pero estos son los compromisos para los próximos tres meses".

El Gobierno intervendrá si no hay acuerdo entre patronal y sindicatos

Mariano Rajoy también ha afirmado que tendrá en cuenta los compromisos a los que lleguen la patronal y los sindicatos, pero ha subrayado que, en los puntos en los que no haya acuerdo, el Ejecutivo tomará las medidas que considere mejores para crear empleo.

La reforma laboral "es hoy una necesidad" "Tendré en cuenta los acuerdos a los que lleguen las organizaciones empresariales y sindicales porque creo en este procedimiento, pero también tengo que decir que, en aquellos temas en los que no haya acuerdo, el Gobierno hará aquello que crea que es mejor para el interés general de los españoles y para la creación de empleo", ha señalado Rajoy.

Rajoy ha recalcado que la reforma laboral "es hoy una necesidad" que demandan los más de cinco millones de parados y que la intención del Ejecutivo es tenerla lista en el primer trimestre del año. El presidente del Gobierno ha insistido en que quiere una reforma laboral "por acuerdo entre las partes" y ha recordado que después de las elecciones se reunió con los responsables de la patronal y de los sindicatos y les pidió que buscaran compromisos en una serie de puntos "capitales".