Montenegro declara su independencia de Serbia
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Miembros de la oposición, que se oponían a la disolución de la unión, boicotearon la sesión de la asamblea de la república de la costa adriática en protesta.

Los representantes partidarios de la independencia llevaban escarapelas rojas en la solapa y algunos montenegrinos lo celebraban a las puertas de la cámara.

La montañosa república de 650.000 habitantes, casi del tamaño de Irlanda del Norte, es la última de las ex repúblicas que constituyeron Yugoslavia en dejar la órbita de Belgrado.

En el caso de Montenegro, el aliado más cercano de Serbia, la división pone fin a un padrinazgo largo y fraternal cuya disolución se enfrentaba con la resistencia de los serbios que residen en Montenegro.

El primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, respondió fríamente a la decisión montenegrina y el viernes rechazó las ofertas de la Unión Europea para ayudar a los dos países en un 'divorcio tranquilo', indicando que la separación será correcta pero no amistosa.

Su colega montenegrino Milo Djukanovic, protagonista de la decisión de la independencia, había invitado a Kostunica a Montenegro para una recepción posterior a la declaración del parlamento.

Sin embargo, ni Kostunica ni el presidente serbio Boris Tadic acudieron, aunque Tadic ha reconocido el voto y ya ha visitado Montenegro tras el referéndum.

La declaración del sábado fue un evento de relativamente bajo perfil.

Montenegro planea tener su gran fiesta del día de la independencia el 13 de julio, actualmente su 'día estatal'.*.