Una playa para los amantes de las olas más agresivas
El viento es una de los compañeros de toalla habituales. M. Vila
Que te desaparezca el bañador cuando te introduces en el mar en la playa de Saiáns, es algo más que habitual. Y es que, como su segundo nombre indica, el oleaje envolvente, junto con el fuerte viento, hacen de ésta una playa sólo para los más intrépidos.

Normalmente frecuentadada por los vecinos de la zona, en los últimos veranos los más jóvenes y los aventureros se han animado a ocuparla. Utilizan esta playa como centro de reunión y acuden allí, para practicar deportes como el surf o el buceo y, al mismo tiempo, pasar una tarde estival junto a su grupo de amigos.

Ahora bien, los que prefieren la playa para tomar el sol, no tienen aquí su mejor arenal. Las fuertes rachas de viento, habituales en la zona, hacen incómoda la estancia en la arena por largos periodos de tiempo. Sin embargo, este viento ayuda a broncear la piel sin notarlo.

El arenal tiene 150 metros de largo por 30 de ancho y su arena es de calidad fina y color blanco.

Seguridad: El puesto de socorro más próximo se encuentra situado en la playa de Canido.

Servicios: Una ducha y un pequeño aparcamiento, son las únicas comodidades que se ofrecen.

Accesos

A pie: Desde la plaza de América y a través de la  Avenida de Castelao, se llega a Samil, O Vao y Canido, tres playas que han de atravesarse antes de llegar a Saiáns.

Coche: Los accesos directos a la playa son la carretera de Camposancos y la Avenida de Ricardo Mella.

Buses: Línea 10 y línea 12A. Tienen una frecuencia de paso de un autobús cada hora.