El pasado Consejo de Ministros anunció el pasado viernes que, a partir del febrero, se incrementaría la cuota del IRPF, en una escala del 0,75% para el primer nivel de renta hasta el 7% en el nivel más elevado.

También se anunció se subiría el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), durante los dos próximos años para el 50% de las viviendas, las que tienen un valor catastral superior a la media de cada municipio. El sueldo de los funcionarios se congelaba y se les aumentaba su jornada laboral a 37,5 horas.

Los impuestos van a subir en España, y las nuevas medidas que este jueves anunciará el Consejo de Ministros apuntan a más  sacrificios económicos futuros, dicen los expertos.

Estas medidas se tomaban para hacer frente a un déficit público mayor del previsto, un 8% en lugar de un 6%.

Cuando la vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, anunció estos ajustes para intentar "taponar la herida del déficit público", en palabras de Cristóbal Montoro, muchos se abalanzaron hacia las hemerotecas para comprobar que no les fallaba la memoria, ya que Mariano Rajoy siempre ha sido un firme detractor de subir los impuestos.

Y efectivamente, hace apenas dos semanas, el 19 de diciembre más concretamente, afirmaba en el Congreso ante un circunspecto Zapatero que no tenía intención de subir los impuestos.

Se pudo oír alto y claro durante el debate de investidura que los impuestos no se subirían porque "en un momento como este", "con las dificultades que están pasando las empresas" no era "lo más razonable"

Ese mismo día Soraya Sáenz de Santamaría, en una entrevista en la Cope, calificaba de "vergonzoso" que el exministro José Blanco hubiera dicho que en España "los impuestos son bajos" y acusaba al Gobierno de Zapatero de haber insistido en "contradicciones y dimes y diretes que crean una gran inseguridad".

Un rato más en la hemeroteca dejaba más ejemplos previos del cambio de política una vez que se llega al Gobierno.

El 26 de septiembre de 2009, un exaltado Rajoy se dirigía así a sus seguidores: "La subida de impuestos no es necesaria, la subida de impuestos no se justifica  y la subida de impuestos es profundamente insolidaria con las clases medias y trabajadoras españolas".