Isern ha presidido el tradicional acto que se celebra en el marco de la Fiesta del Estendard, el 31 de diciembre, la cual conmemora la conquista de Mallorca por parte del Rey Jaume I hace casi 800 años.

El alcalde ha comenzado el discurso en catalán, si bien en torno a la mitad de la alocución ha pasado al castellano provocando abucheos y silbidos por parte de algunos ciudadanos que le han gritado que hablara en mallorquín, a los que se han sumado después otros.

Isern ha interrumpido por momentos el discurso y ha tratado de continuar, aunque finalmente ha pedido disculpas por no poder concluirlo ante tal reacción y ha señalado que sería bueno que la "tolerancia" estuviera más presente. "Me hubiera gustado haber podido acabar en catalán y castellano, como es Palma", ha apostillado el alcalde.