Estos centros permitirían a residentes y foráneos un baño en el mar, practicar deporte o pasear mientras sus hijos son vigilados en un recinto, explicó el presidente de los empresarios de playas, Norberto del Castillo. Las guarderías deberían tener una «tutela pública», según propuso.

 Pese a estar en manos privadas, «podrían establecerse ayudas económicas por si el servicio no sale rentable». En Denia (Alicante) y Cambrils (Tarragona) ya se puso en marcha esta novedosa iniciativa.