El escenario de la matanza, el instituto Red Lake
El escenario de la matanza, el instituto Red Lake

El estudiante de secundaria, un presunto simpatizante nazi identificado como Jeff Weise, de 17 años, primero asesinó a su abuelo y a la compañera sentimental de éste en su casa en la reserva india chipeua de Red Lake, localidad habitada por 5.000 personas, casi todos indígenas.

Consumados estos asesinatos, Weise caminó hasta la escuela de Red Lake, donde mató de un disparo al guardia de seguridad antes de irrumpir en el recinto, según informó un portavoz de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Paul McCabe.

Acto seguido, avanzó por un pasillo disparando, aparentemente al azar, antes de mantener un breve intercambio de fuego con los policías que habían sido llamados al lugar y meterse en un aula donde continuó empleando su arma contra los presentes.

El joven disparaba contra las puertas de las aulas, tras las que se refugiaban los aterrorizados maestros y estudiantes
Según testigos presenciales, el atacante disparó contra las puertas de las autas, donde trataban de protegerse los aterrorizados maestros y estudiantes.

La policía fue avisada de la masacre a través de los móviles de los estudiantes. A su llegada al centro los agentes intercambiaron disparos con el atacante que se encerró en un aula y luego se disparó. Previamente mató a cinco de sus compañeros y a su profesora, sin que por el momento se conozcan los motivos.

Al menos doce estudiantes resultaron heridos. Una hora después, las autoridades encontraron los cuerpos de su su abuelo, un veterano de la policía local, y su pareja, manifestó Stately. El presidente de los chipeua de Red Lake, Floyd Jourdain, afirmó, ante las cámaras de televisión, que "se trata del día más negro de la historia de nuestra tribu".

Libre disponibilidad de armas

A este último episodio, que vuelve al tapete el problema de la libre disponibilidad de armas en este país, se suma el registrado el pasado día 12 en una iglesia evangélica en el estado vecino de Wisconsin, en el que un hombre mató a ocho personas y después se suicidó.

También por razones que se desconocen, hace poco más de un año un estudiante de la escuela secundaria de Rocori, en el mismo estado de Minesota, disparó y mató a dos de sus compañeros.

La matanza del lunes en Minesota supone el último caso de una larga serie de asesinatos múltiples en centros de enseñanza de EE UU que desde 1999 se han cobrado la vida de 39 personas en las escuelas del país.

Recordando Columbine

El incidente del lunes en Red Lake es la peor tragedia sucedida en un colegio desde la masacre registrada en 1999 en la escuela Columbine en Denver (Colorado), donde dos alumnos irrumpieron a balazos en sus instalaciones y después de matar a 13 compañeros también se suicidaron.

Hace sólo una semana, las autoridades del estado de California habían acusado a dos jóvenes, de 15 y 17 años, de conspirar para llevar a cabo una matanza similar a la de Columbine. Ambos, cuya identidad se ha mantenido en el anonimato, se declararon no culpables de conspiración para asesinar a compañeros y profesores en el instituto Católico de San Juan Bosco, en Bellflower (al sur de Los Angeles).

Supuestamente, habían dibujado un plano de la escuela con lugares en los que pretendían colocar bombas y habían acudido a una tienda de armas para adquirir pistolas, según la Fiscalía. Pero el problema de la violencia y las armas, así como el ejemplo de Columbine, afecta no sólo a la sociedad estadounidense.

Tres estudiantes fueron detenidos en Canadá por preparar el asesinato de compañeros de clase y profesores de forma similar a lo ocurrido en Columbine
La semana pasada, tres estudiantes de una escuela de la provincia canadiense de Nueva Brunswick (este del país) fueron arrestados por conspirar para preparar el asesinato de otros estudiantes y profesores de manera similar a lo ocurrido en 1999 en Colorado.

Según las autoridades, a los estudiantes se les incautó pólvora y materiales para la fabricación de bombas caseras similares a las utilizadas por los dos estudiantes de Columbine.

Además del material explosivo, tenían una lista de personas a las que planeaban asesinar y habían fijado la fecha para asaltar la escuela el 20 de abril del año próximo, exactamente seis años después de la matanza de Columbine