Lliteres niega que buscase captar votos para UM a través de un proyecto del Consell para fomentar el asociacionismo

María José Rodríguez defiende que el proyecto 'Angelots' "de ninguna manera" se empleó para conseguir sufragios
María José Rodríguez En El Juzgado
María José Rodríguez En El Juzgado
EUROPA PRESS

El exdirector insular de Relaciones Institucionales, Josep Lliteres, quien ha comparecido en calidad de imputado ante la jueza instructora del caso Voltor, ha negado que a través de un programa que impulsó desde este departamento para fomentar el asociacionismo entre inmigrantes y otros colectivos fuese utilizado por UM para contratar a trabajadores 'fantasma' que en realidad se habrían dedicado a labores de partido pese a estar a sueldo del Consell de Mallorca.

Así lo ha puesto de manifiesto ante la titular del Juzgado de Instrucción número 10, Carmen Abrines, el fiscal Miguel Ángel Subirán y varios de los abogados personados en la pieza 13 de la causa, durante una declaración que se ha prolongado durante unas dos horas y en la que ha ha justificado que en el año 2005 había una realidad estadística que reflejaba un 25 por ciento de población recién llegada por lo que "encajaba hacer un programa específico de actuación para todo este sector".

Es por ello que trasladó a Eugenia Cañellas, exsecretaria técnica del entonces vicepresidente insular Miquel Nadal -puesto que su departamento no tenía presupuesto- la necesidad de contratar a varias personas que llevasen a cabo la tarea de dar a conocer la institución, la realidad de Mallorca y potenciar la creación de asociaciones, siempre desde un ámbito "exclusivamente institucional". "No había una orientación desde el partido, se podría decir que no estaba bien visto y que esta labor no era prioritaria", ha remachado Lliteres, asistido por los letrados Mateu Sedano y Matías Barón.

En concreto, las personas contratadas fueron Fabiola Velásquez, Carina Barroso y Lucía Stella Duque, si bien ha asegurado desconocer cómo fue tramitada su colocación y si, en concreto, estaban a sueldo del Consorcio de Informática Local (Cilma). Y es que las investigaciones apuntan a que ex altos cargos insulares, entre ellos Nadal, favorecieron la contratación irregular de estos empleados 'fantasma' con motivo de la puesta en marcha de los proyectos Infomallorca, EIEL y Mallorca Digital, que habrían servido para camuflar su colocación.

"Desconocía que trabajaran en el Cilma", ha espetado Lliteres, quien ha asegurado que "en todo momento pensé que se había hecho guardando las normas de administración". El exalto cargo de UM ha asegurado que desconocía qué es el Cilma y que por tanto no llevó a cabo gestión alguna para que las empleadas fuesen contratadas por el Consorcio, al tiempo que ha subrayado sentirse "muy contento y orgulloso" de los frutos que dio el trabajo para el fomento del asociacionismo. Así las cosas, el representante del Ministerio Fiscal ha solicitado que se aporte a la causa el soporte documental de los trabajos llevados a cabo.

Mientras tanto, también este martes ha prestado declaración la expresidenta de la Junta Local de UM en Calvià y excandidata a la alcaldía de este municipio, María José Rodríguez, quien ha sido interrogada en torno al programa 'Angelots', impulsado como una iniciativa para atender a personas mayores y necesitadas del barrio de Santa Catalina pero que del que en realidad se habría servido UM para captar votos, de acuerdo a las pesquisas. Al respecto, Rodríguez ha manifestado que se trataba de un proyecto de voluntariado, "algo personal que quería hacer con un fin altruista".

"De ninguna manera intentábamos con ese proyecto conseguir votos", ha espetado la entonces directora insular de Emergencias, quien desconoce si los asistentes sociales que participaban "se presentaban a la gente como miembros de UM, pero siempre dije que no jugasen a engañar a la gente porque a una persona que necesita una ayuda imperiosa no se le pregunta de qué partido es". Asimismo, ha tildado de "taxativamente falso" que posteriormente comunicase a estos voluntarios que acudiesen al Cilma a firmar un contrato, "entre otras cosas porque no conozco Cilma".

"nadal no me quiere ver ni en pintura"

En concreto, dos de estas asistentes eran Sonia Corregidor y Mari Ángeles Mayol, quienes ya fueron citadas a declarar por la magistrada por los hechos investigados en esta pieza. La encausada ha afirmado que "quien lo controlaba todo" era la entonces secretaria personal de Nadal, Antònia Vidal -también imputada-, mientras que en referencia al exvicepresidente del Consell ha apuntado que "no me quiere ver ni en pintura, aunque nunca le hice mal alguno". "En la política la competencia y la envidia se superponen casi siempre al bien, que era lo que se hacía en Santa Catalina", ha sentenciado.

Cabe recordar que en una comparecencia pública ante los medios, Rodríguez ya manifestó que "jamás" ha facilitado la colocación de militantes de esta formación en empresas públicas o afines, como tampoco ha actuado nunca "al margen de la Ley" a lo largo de su trayectoria política, lo que ha ratificado en su comparecencia ante la magistrada.

La jueza ya interrogó a varios de los empleados 'fantasma' del Cilma a petición de Subirán después de que el ex gerente del Consorcio, Eugenio Losada, aportase a la magistrada un listado y varios correos electrónicos en los que figuraba el nombre de estos trabajadores presuntamente colocados a instancias de los exaltos cargos de UM. En total, según la documentación entregada por Losada, un total de 34 empleados fueron contratados para trabajar en las tres iniciativas cuyo coste, con cargo a las arcas del Cilma, oscilaba entre los 110.000 y los 190.000 euros anuales.

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