El concurso de Urende estará acabado "en menos de dos años", según un "cálculo optimista" del juez

El titular del Juzgado Mercantil número uno de Córdoba, Fernando Caballero, que tramita en la actualidad el concurso voluntario de acreedores de Urende, entiende, en base a un "cálculo optimista" sobre el desarrollo del procedimiento, que el mismo estará acabado "en menos de dos años".
Fernando Caballero. Titular Del Juzgado Mercantil Nº 1 De Córdoba
Fernando Caballero. Titular Del Juzgado Mercantil Nº 1 De Córdoba
EUROPA PRESS

El titular del Juzgado Mercantil número uno de Córdoba, Fernando Caballero, que tramita en la actualidad el concurso voluntario de acreedores de Urende, entiende, en base a un "cálculo optimista" sobre el desarrollo del procedimiento, que el mismo estará acabado "en menos de dos años".

En una entrevista concedida a Europa Press, Caballero ha explicado que ha llegado a esta conclusión teniendo en cuenta que el pasado 27 de noviembre "terminó el plazo para comunicar los créditos y lo siguiente que estamos esperando es que en un plazo de un mes, aproximadamente, la administración concursal ha de presentar el informe en el que se recoge el inventario de la empresa", con los bienes y derechos de la misma y su valoración patrimonial y económica, junto con el listado de sus acreedores.

Dicho listado ha de incluir, según ha precisado el juez, "la relación completa de todas las personas y empresas que son acreedoras frente a la empresa concursada y la calificación de sus respectivos créditos, que son de tres tipos, privilegiados, ordinarios y subordinados, lo cual es importante, pues dichos tipos de créditos marcan el orden de pago de los mismos". A partir de ahí se abrirá el plazo para presentar impugnaciones a dicho informe.

De esta forma y, aunque todavía se encuentra el concurso en su fase inicial e incluso teniendo en cuenta los "macronúmeros con los que estamos trabajando, se podría hacer un cálculo optimista, en cuanto a que en menos de dos años podría estar terminado" el concurso de Urende, según Caballero.

Por otro lado, en cuanto a sí podrá llegar nueva mercancía a las tiendas de Urende tras el presente puente de la Constitución y de la Inmaculada, de cara a obtener ingresos durante la campaña navideña con los que asegurar el pago de las nóminas de los trabajadores, que hasta ahora están al día, el juez ha recordado que, dado que el de Urende es un concurso voluntario de acreedores, es decir, que lo solicitó la propia empresa, resulta que "siguen estando al frente de la empresa los antiguos gestores".

En este contexto, la labor de los administradores concursales nombrados por el juzgado "consiste en fiscalizar, controlar e intervenir las operaciones, con lo cual, todo este tipo de decisiones corresponde a la propia Urende, a la propia administración social de la empresa y no a los administradores concursales".

En consecuencia, la cuestión del suministro de artículos para las tiendas de Urende "forma parte del régimen de funcionamiento ordinario de la empresa", de modo que "el Juzgado no está encima de todo este tipo de decisiones", es decir, "solo aquellas que tienen especial trascendencia se someten a la decisión, primero de los administradores concursales, y si hay controversia, al juez".

Claves del concurso

La cadena de electrodomésticos Urende, perteneciente al grupo andaluz Sánchez Ramade, entró en concurso voluntario de acreedores a finales del pasado mes de septiembre, tras considerar el Juzgado de lo Mercantil número uno de Córdoba que la sociedad está "en situación de insolvencia inminente", dado que "presenta una falta de liquidez que le impide atender regularmente el cumplimiento de sus obligaciones exigibles".

De hecho, según las cuentas presentadas por la propia empresa, que entró en concurso adeudando unos 200 millones de euros a más de 1.200 acreedores, en el ejercicio de 2009 Urende sufrió pérdidas por valor de 56,9 millones de euros y, aunque presentaba un patrimonio neto positivo de 10,4 millones de euros, la sociedad presentaba un importante fondo de maniobra negativo, ya que la cifra del activo corriente ascendía a 86,7 millones y el pasivo corriente a 145,4 millones de euros.

En el ejercicio de 2010 la situación empeoró, ya que la cadena sufrió nuevas pérdidas, por valor de 20,8 millones de euros, acumulando así en los dos últimos años unas pérdidas totales superiores a los 77 millones de euros. Ello redujo en 2010 la cifra del patrimonio neto a 7,9 millones, y se incrementó además el fondo de maniobra negativo, ya que el activo corriente se redujo a 38,3 millones, mientras que el pasivo corriente ascendió a 120,5 millones de euros.

Todos estos datos llevaron al juzgado cordobés a estimar que Urende se encuentra en la referida situación de insolvencia inminente, por lo que procedía la declaración del concurso voluntario de acreedores, tal y como solicitó la empresa, tras no alcanzar un acuerdo con sus acreedores sobre la fórmula para refinanciar la deuda que mantiene con éstos.

Entre tanto y después de que así lo autorizara el Ministerio de Trabajo, Urende comenzó a aplicar a primeros del pasado noviembre un segundo expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), de 90 días y que afecta a 390 trabajadores de los más de 700 que componen la plantilla de la cadena de electrodomésticos. El primer ERTE, que fue de 60 días, contados desde el pasado 1 de septiembre, afectó al mismo número de empleados y supuso el cierre de 12 (la mayoría fuera de Andalucía) de las 22 tiendas que tenía Urende en España.

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