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Una anciana junto a su casa en el distrito de Bantul, Yogyakarta, Java central.(Efe) EFE/Dennis M. Sabangan INDONESIA-TERREMOTO EFE/Dennis M. Sabangan INDONESIA-TERREMOTO EFE/Dennis M. Sabangan

Gran parte de las víctimas mortales contabilizadas hasta el momento proceden de los distritos sur y norte de la ciudad javanesa de Yogyakarta, pero otras zonas no han recibido aún ayuda.

El grueso de la operación humanitaria se ha concentrado en Bantul, la localidad más cercana al epicentro y la que ha registrado la mayor destrucción: 3.082 muertos, según el balance provisional del Gobierno, y el 80% de casas derruidas en algunos barrios.

La incesante caravana de camiones del Ejército, coches de organizaciones locales e internacionales y vehículos de amigos y familiares están causando colas de hasta dos horas de entrada y salida a Bantul. Sin embargo, en zonas como Purjorwejo, entre Pundong y Purwosari, los desplazados están todavía lejos del punto de mira de las autoridades locales y organizaciones.

Corrupción

"Hemos detectado la necesidad de ayuda en zonas como Pundong por medio de la comunidad de radioaficionados", declaró la española residente en Yogyakarta Paloma Cascales, que está ayudando a Cruz Roja Española a desplegar sus sistemas de agua y saneamiento. "Con las radios hemos montado un sistema de recogida de datos alternativo, muy rápido porque no hay burocracia", añadió Toni Sorjoputro, uno de los radioaficionados.

En los pueblos de Klaten más cercanos a Yogyakarta la situación se repite, pero empeora por la endémica corrupción. Sus residentes murmuran que más de la mitad de los gobernantes de la ciudad está en la cárcel por corrupción y, por ello, prefieren confiar en la ayuda ofrecida por las organizaciones no gubernamentales.

Unas 200.000 personas han sido desplazadas por el seísmo, al haber perdido sus hogares. Agua potable, tiendas de campaña y material sanitario son las principales necesidades en las áreas devastadas.

Los hospitales siguen desbordados, aunque cada vez son más los médicos y el personal auxiliar que llegan para ayudar. El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, ha trasladado temporalmente su despacho a Yogyakarta para dirigir de cerca las operaciones humanitarias y de rehabilitación, según la agencia de noticias Antara.

Heridos

Los responsables del Gobierno situaron el número de heridos en 2.155, pero el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) informó de que 20.000 personas habían resultado heridas y más de 130.000 habían perdido sus casas, de las cuales el 40% eran niños.

Las listas de fallecidos también mostraron que los niños y los ancianos, quienes tuvieron más dificultades para salir de sus casas cuando éstas se derribaron, representaban una cifra desproporcionada entre las víctimas.

Estado de emergencia

El Gobierno indonesio ha declarado el estado de emergencia durante tres meses, tiempo en que tendrán que darse alimentos, atención sanitaria y refugio a cerca de 50.000 personas afectadas por el terremoto.

Las listas de fallecidos muestran que los niños y los ancianos representaba una cifra desproporcionada entre las víctimas

No obstante, las constantes réplicas del seísmo están dificultando de manera importante las tareas de desescombro y rescate.  

Ayuda humanitaria

La Agencia de Cooperación Española (AECI) ha fletado un avión con ayuda de emergencia que vuela ya hacia la zona, según ha confirmado la Secretaria de Cooperación, Leyre Pajín.

Además, dos aviones españoles de transporte "Hércules" han partido esta mañana hacia Indonesia para llevar ayuda a los damnificados, según informó el domingo por la tarde el ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos

El Gobierno indonesio ha declarado el estado de emergencia durante tres meses

Otros países se han sumado a la ayuda internacional, que trata de suplir las carencias fundamentales:  agua potable, tiendas de campaña y material sanitario en las áreas devastadas, adonde hoy se han incorporado en las tareas de ayuda humanitaria numerosas organizaciones internacionales, como las españolas Cruz Roja y Médicos del Mundo.

En cualquier caso, la situación se complica puesto que, por un lado, el seísmo ha provocado que el volcán Merapi, en erupción desde hace unas semanas, triplique su actividad y, por otro, las lluvias torrenciales continúan dificultando las labores de rescate.

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