La cumbre de la UE comienza con escollos y diferencias que habrá que superar para salvar el euro

  • Las reticencias de Alemania a los eurobonos y a la ampliación del fondo de rescate deberán superarse para proteger el euro.
  • La que comienza este jueves es una reunión histórica de la que debería salir la hoja de ruta que permita afianzar la moneda única y salir de la crisis.
  • A continuación algunas de las cuestiones que se tratan en la cumbre.
El euro se enfrenta a una dura prueba en esta cumbre de la UE.
El euro se enfrenta a una dura prueba en esta cumbre de la UE.
Ognen Teofilovski / REUTERS

Los líderes de la Unión Europea iniciaron este jueves una cumbre de dos días clave para intentar lograr una solución definitiva a la crisis del euro entre nuevos llamamientos que dan un mayor sentido de urgencia a la reunión.

Los jefes de Estado y Gobierno de la UE mantienen esta noche una cena informal, previa a las discusiones formales del viernes,  aunque se prevé que ya aborden a fondo las propuestas planteadas.

Entre estas propuestas hay bastantes divergencias entre las ideas de Alemania y Francia y las del presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, no se habían sumado todavía a los demás dirigentes cuando empezaba la cena, según fuentes diplomáticas.  Pero Merkel insistió ya a su llegada en pedir "más compromiso" con la disciplina presupuestaria.

La cumbre busca un nuevo pacto para consagrar la disciplina fiscal en los tratados comunitarios, así como medidas financieras inmediatas para poner fin a la crisis, si bien con importantes diferencias entre las recetas planteadas.

  • Visiones dispares de la hoja de ruta. La UE analizará en esta cumbre si es posible reformar los tratados por una doble vía en dos tiempos, como sugiere el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy y rechaza de manera frontal Alemania, partidaria de un cambio en profundidad. El líder del Consejo Europeo sugiere obligar primero a los países del euro a introducir en sus constituciones nacionales la llamada "regla de oro", que fija un tope de déficit, mediante un procedimiento rápido que sólo requiere la unanimidad de los líderes europeos y llevaría como máximo dos o tres meses. A esa primera fase se sumaría un proceso más largo para reforzar los mecanismos automáticos de toma de decisiones en casos de déficit excesivo. Las propuestas de Van Rompuy chocaron con la oposición de Alemania que, en un movimiento estratégico propio de las vísperas de una cumbre de esta envergadura, se mostró muy descontenta con la idea de empezar los cambios al tratado por una reforma rápida en lugar de integral.
  • Recelos contra Alemania. Van Rompuy no es el único alto cargo de Europa que recela de la postura germana y de su alianza con Francia. El presidente del Eurogrupo y primer ministro de Luxemburgo, Jean Claude Juncker, considera que "los alemanes piensan que son los únicos virtuosos" en el debate sobre el rescate del euro, aunque se muestra optimista con vistas a la decisiva cumbre de la UE que se inicia en Bruselas. "A veces he encontrado curioso que Alemania se sintiera como si estuviese rodeado de pecadores de la estabilidad. En los últimos tres años ha habido siempre entre 9 y 11 países que tenían deudas públicas menores que Alemania", señaló Juncker.
  • Pesimismo a superar. El ministro francés de Asuntos Europeos, Jean Leonetti, aseguró en Canal + Francia que "la situación es grave, el euro puede explotar y Europa podría deshacerse y eso puede ser una catástrofe no sólo para Europa, sino también para Francia y para el mundo".
  • Amenazas de las agencias de calificación. La agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's anunció este miércoles que ha colocado en revisión la nota AAA de la deuda a largo plazo de la Unión Europea (UE) y que considera una rebaja de la misma. La decisión es consecuencia del posible recorte de la calificación de los países de la zona euro anunciado previamente, explicaba la agencia en un comunicado.
  • Grandes países que no se quieren quedar atrás. España e Italia no quieren quedarse fuera del núcleo duro de la UE, por lo que llegan a la cumbre con numerosas reformas debajo del brazo. Mariano Rajoy se reunirá por separado con Angela Merker y Nicolas Sarkozy para informarles de las medidas que piensa adoptar en España para controlar el déficit. Por su parte, el primer ministro italiano, Mario Monti, presentó ante el Parlamento italiano el plan de ajuste presupuestario de 30.000 millones de euros que aprobó su Gobierno este domingo y que contiene, como reconoció, "fuertes sacrificios" que pretenden evitar que Italia caiga en el "abismo".
  • Los eurobonos y el fondo de rescate. Berlín reiteró también su oposición a los eurobonos (que reunirían la deuda de todos los países de la UE para buscar financiación de los mercados), una posibilidad que Van Rompuy dejó abierta a largo plazo y sobre la base de unos criterios estrictos de disciplina presupuestaria y competitividad económica. Tampoco le gusta a Alemania la ampliación de la dotación del fondo europeo de rescate permanente (MEDE) por encima de 500.000 millones de euros.
  • Recelo del Reino Unido. El primer ministro británico, David Cameron, amenazó este martes con vetar un posible nuevo tratado de la Unión Europea en caso de que no contenga "salvaguardas" para el Reino Unido. Cameron dijo que, si "las instituciones de Europa" quieren proteger la moneda única, entonces el nuevo tratado de la UE que promueven Francia y Alemania debe defender los intereses del Reino Unido y de la City, centro financiero de Londres.
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