Spy Files
Mapa de los 'Spy Files' elaborado por la web francesa Owni. OWNI.FR/WIKILEAKS

Wikileaks ha vuelto a la carga. Esta vez, con la publicación de 287 documentos de 160 empresas que, según la red de Julian Assange, colaboran con Gobiernos y organizaciones para espiar de forma masiva a "individuos o poblaciones enteras". Son los Spy Files, entre los que hay una presentación y un folleto de la empresa española Agnitio, cuya sede está en Madrid.

Cuando Emilio Martínez, director general de la compañía, supo el jueves de la divulgación de los papeles y de la actividad que se le achaca -"manipulación e interceptación de teléfonos móviles"-, se preocupó. Se le pasó por la cabeza, según sus palabras, que alguien podría haber utilizado la tecnología que desarrolla "para algo malo". Después, asegura a 20minutos.es por teléfono, se tranquilizó al comprobar qué había en la web de Wikileaks.

"La mayoría de las cosas que yo he visto han salido del mismo sitio", explica, una feria anual del sector, la Conferencia ISS, organizada por TeleStrategies, donde las empresas realizan presentaciones "para vender sus productos".  Los papeles, dice, están al alcance "de cualquiera" que haya asistido (previo pago). Les piden, eso sí, que al tratarse de información sensible las presentaciones no se difundan indiscriminadamente, pero con el permiso de las compañías uno "se las puede llevar".

Documentos atractivos

Según el director general, hay documentos de este tipo "por un tubo" y muy atractivos, ya que hablan de tecnologías que la gente "no conoce" y que se están usando en todo el mundo para distintos fines. "Somos conscientes de que cualquier tecnología puede usarse bien o mal, pero de ahí a que seas una empresa de espionaje...", añade. Su compañía, aclara, desarrolla software de biometría e identificación de voz, pero nada de hardware.

Este software con un patrón de voz se lo venden a empresas -"No vendemos a los gobiernos"- que después lo colocan en otro software para callcenters o que configuran bases de datos en las que cruzan la voz con huellas digitales para que las fuerzas de seguridad persigan a criminales. Son solo algunos usos. 

Su tecnología, dice Martínez, es "una parte adicional" dentro de otras más complejas y Agnitio se limita en algunos casos "a dar soporte", aunque sí tiene una relación bastante directa, por ejemplo, con la Guardia Civil. Entre sus clientes, según consta en la web de la empresa, hay varios bancos, institutos forenses, cuerpos de Policía y hasta el Ministerio de Defensa español. También organizaciones militares y de inteligencia. Han recibido varios premios.

Un folleto para ferias

Entonces, ¿qué son los dos documentos de Agnitio que ha desvelado Wikileaks? "El primero es una presentación que hago a todo el mundo", explica Martínez, "y seguro que tienen la de 2011".  El segundo es un folleto que se reparte en ferias. Pero con una salvedad: "Las páginas 2 y 4 son de otro documento, como ves tienen un tipo de letra diferente" y hablan de unos maletines para interceptar y manipular comunicaciones -ENGAGE GI2- que ellos no desarrollan.

"Si buscas en Internet, encuentras quién los utiliza [menciona una empresa israelí], es más divertido que lo que hacemos nosotros", dice con ironía Martínez, que ha hablado este viernes del tema con la periodista italiana de investigación Stefania Maurizi, de L’Espresso, presente en la comparecencia de Wikileaks y que ha publicado que con la tecnología de Agnitio se puede enviar un SMS falso "a cualquier número o hacer una llamada telefónica clonada", además de "interceptar y modificar el mensaje de texto antes de llegar al destinatario".

Martínez dice que han mezclado dos documentos y que su caso puede no ser el único. "Se han equivocado en dos páginas, pero no voy a montar un número por eso", dice Martínez, que no quiere más "ruido". "Yo lo entiendo, a ella le pasaron la información de Wikileaks así y la leyó por encima", añade; "dice que lo va a mirar, pero yo no tengo intención de que rectifique y no voy a entrar en un debate".

"Ninguna ilegalidad"

Wikileaks ya ha anunciado más revelaciones en los próximos días y meses. Martínez dice que no ha visto por ninguna parte pruebas de que su empresa haya colaborado con regímenes dictatoriales -"y no lo hemos hecho"-, práctica que adjudican Assange a algunas de las compañías; y asegura que no le consta "ningún caso" en el que su tecnología de identificación de voz se haya utilizado de forma ilegal.

Assange y sus colaboradores han alertado de que en el sector "falta regulación" además de acuerdos internacionales. En cualquier caso, aclara el director, "no nos involucramos en lo que hacen con el software los Gobiernos o las organizaciones". Se lamenta Martínez, por último, de que con la divulgación de estos papeles de forma masiva los criminales conozcan "un poco más" cómo los Gobiernos luchan contra ellos. Y comprende que estas nuevas tecnologías susciten "pasiones y recelos".

Wikileaks, por su parte, dice que ha realizado un "esfuerzo para echar luz sobre una industria secreta que gana miles de millones de dólares". Las palabras "secreto" y "espionaje" no le dicen mucho a Martínez: "Estamos en la Gran Vía, puede venir a vernos quien quiera".

La empresa Agnitio nació en 2004 "como spin-off de un departamento universitario de investigación -de la Universidad Politécnica de Madrid- líder en biometría de voz desde 1994". Tiene una compañía subsidiaria en Estados Unidos y está respaldada por inversores de capital riesgo.