Ramón López Vilas
El catedrático de derecho civil Ramón López Vilas, presidente de la comisión interna de investigación. EFE/Javier Lizón

La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) mantiene actualmente sin identificar una masa de dinero de unos 145 millones de euros de los recaudados por derechos de autor -un 4% del total- que no termina de repartir. Es solo uno de los datos que ha ofrecido este lunes Ramón López Vilas, exmagistrado del Tribunal Supremo y encargado de la comisión de investigación "independiente" que el pasado mes de julio la entidad designó para realizar un análisis de sus "malas prácticas".

El jurista, que presentó este lunes el informe en una extensísima rueda de prensa, ha realizado un "análisis, un diagnóstico y unas recomendaciones" sobre la situación de la sociedad de gestión y ha concluido que la SGAE tiene que "refundarse", que tiene que cambiar su sistema electoral, mejorar los mecanismos de "identificación" de las obras sujetas a derechos, deshacerse del "clientelismo" y abandonar "paulatinamente" el proyecto Arteria de teatros.

El documento, que propone un "código de buen gobierno" para la SGAE, consta de 140 páginas y ha contado con el trabajo complementario de la empresa Ernst & Young, a partir de ahora auditora de la sociedad. El exmagistrado insistió muchas veces durante la comparecencia, en la que estaban presentes José Miguel Fernández Sastrón y el portavoz de la SGAE, Sabino Méndez, en que la labor de la comisión que ha presidido no ha sido de "instrucción".

No tiene nada que ver, por tanto, con un proceso o causa judicial y no ha entrado en el contenido de los gastos, solo en los números. Solo ha "analizado" lo ocurrido hasta desembocar en el "tsunami" del pasado 1 de julio, cuando la SGAE fue intervenida judicialmente, unos "acontecimientos tristes y lamentables", resaltó. El informe ha sido depositado ya en la Audiencia Nacional y ha sido colgado en su versión completa en la web de la SGAE.

Identificación de obras

Uno de los grandes problemas de la SGAE, explicó López Vilas, es que se ha "desviado" en los últimos años de su función genuina, la recaudación de derechos de autor, para adentrarse en otros terrenos, como el inmobiliario. En este sentido, le ha perdido una "actitud visionaria y megalómana" que ha funcionado, por un lado, a través de decisiones "individuales" y, por otro, con cierta "imprevisión y ligereza" en algunos aspectos.

"No ha habido grandes quejas" en relación al reparto de los derechos de autorLópez Vilas aseguró que ha tenido "acceso a toda la documentación y las actas de la entidad" para realizar su trabajo y que todos los gastos e inversiones de la SGAE tenían su correspondiente factura o contrato, es decir, ha encontrado "soporte documental" para todo y no había nada por justificar. Otra cosa es que los números estuvieran inflados, algo que no le corresponde a él determinar, explicó a preguntas de los periodistas.

Sobre si Teddy Bautista, expresidente del Consejo de Dirección del la SGAE, o José Luis Rodríguez Neri, ex director general de SDAE (Sociedad Digital de Autores y Editores, "filial 100%" de SGAE) se han lucrado en los últimos años, dijo lo mismo: no era su labor adentrarse en ese asunto.

Según el exmagistrado, "no ha habido grandes quejas" en relación al reparto de los derechos de autor, pero cree que este sí debería hacerse con "más diligencia" y, sobre todo, avanzando en la identificación de esos 145 millones de euros que aún quedan por distribuir. Recomienda específicamente en el informe "reducir el porcentaje" que suponen, un 4% del total.

También recomienda precisar las competencias que el Ministerio de Cultura tiene sobre la SGAE -"Debería haber hecho más"- y ha puesto como ejemplo Francia, donde "un organismo dependiente del Tribunal de Cuentas" es el que ejerce la tutela.

Bautista, líder "indiscutido"

Teddy Bautista fue entrevistado por la comisión el pasado 18 de noviembre. La reunión, contó López Vilas, comenzó "con tensión", aunque después se acabaron "tuteando". El expresidente estaba molesto porque la comisión le había llamado tarde, pero el jurista explicó que procedieron como "las revistas musicales", llamando en último lugar a "la supervedette", dijo bromeando. Los imputados acudieron en último lugar; menos Neri, que no quiso.

El poder de Bautista acabó con la "devaluación funcional de los órganos de gobierno"Cree López Vilas que no se puede entender a la SGAE de los últimos 30 años sin profundizar en la figura de Bautista, que tiene un "capítulo especial" en el informe y que entró en la sociedad como vicepresidente ejecutivo en 1983. Bautista aumentó considerablemente la capacidad recaudatoria de la sociedad de gestión, pero acumuló una cantidad de poder "exagerada" y "omnímoda" que acabó con la "devaluación funcional de los órganos de gobierno".

Bautista nombró a los miembros del Comité de Dirección y no al revés, detalló el exmagistrado, añadiendo que "era un líder carismático, indiscutido e indiscutible" que emprendió "estrategias visionarias". Algunas de sus ideas "no eran malas", dijo, pero tuvieron una deriva poco adecuada: "Podría haber dicho 'La SGAE c'est moi'". Una de las cosas que le achaca el informe a Bautista es que contratara a ciertas personas siguiendo un criterio de "amistad", como a Neri.

"Un trabajador" en la SDAE

José Luis Rodríguez Neri y Teddy Bautista "eran colegas de los tiempos mozos", explicó López Vilas. A Ángel Quintanilla, que estaba al frente de Arteria, le conoció porque "era vendedor de Yamaha", precisó el jurista en la rueda de prensa. La SDAE fue constituida para realizar una "revolución tecnológica" en la SGAE, algo que llamó la atención de López Vilas como concepto desde el principio, ya que la sociedad solo tenía "un trabajador".

El informe apunta a una clara "falta de rigor en el control presupuestario"Entre 1997 y 2011 la SGAE "aportó" -de forma directa e indirecta- a la SDAE, Portal Latino y Microgénesis, empresa subcontratada y vinculada a Neri, 86.1 millones de euros. De esta cantidad, 71,4 millones de euros fueron canalizados de la SGAE a la SDAE a través de pagos por desarrollos de plataformas y aplicaciones informáticas, préstamos y pólizas de créditos, ampliaciones de capital, adquisiciones de inmuebles, transferencias, etc.

De estos 71,4 millones, especifica el informe, una parte importante tuvo como receptora a la empresa Microgénesis: aunque no se ha podido determinar la cantidad, su facturación asciende a 40 millones de euros desde 1999 a 2010. El informe apunta a una clara "falta de rigor en el control presupuestario" y aconseja a la SGAE cambiar la normativa de contratación y establecer unos criterios de transparencia y de control.

Las "incubadoras de talento"

Ramón López Vilas, por otra parte, ha recomendado a la SGAE que abandone "paulatinamente" el proyecto de la red Arteria de teatros causando "el menor daño posible". La inversión de la Fundacion Autor en este proyecto ha sido de 255,1 millones de euros -hasta septiembre de 2011-, de los que 145 millones están financiados con créditos bancarios. La SGAE ha dado garantías a los bancos sobre la financiación por valor de 137,2 millones mediante sus fondos.

Se convirtió en actividad principal de la SGAE "una complementaria" como lo era ArteriaEl exmagistrado concretó que Arteria ha causado "elevadas inversiones frustradas por valor de 8.8 millones de euros" y que era un plan demasiado ambicioso como para que llegara a buen puerto porque, incluso, Bautista, que lo llamaba "red de incubadoras de talento", quiso implicar en él a cuatro Ministerios. Lo censurable, según el jurista, es que se convirtió en actividad principal de la SGAE "una complementaria" como lo era Arteria.

El momento en el que se encuentra la sociedad de gestión, según López Vilas, "es crítico", por lo que debe "refundarse" y cambiar, entre otras cosas, su sistema electoral por sus evidentes "limitaciones". Según reveló, ya se ha comenzado el proceso y la base electoral va a triplicarse, además de que podrían tener representación en los órganos de Gobierno los herederos de los autores, por ejemplo. El exmagistrado cree que "hay que pasar página".

Relación con Urdangarin

Por último, López Vilas se refirió a la vinculación entre la SGAE y el Instituto Nóos y uno de sus responsables, Iñaki Urdangarin. Al ser inquirido sobre esto a raíz de las revelaciones de El Mundo, el exmagistrado confirmó que hubo una prestación de servicios entre 2005 y 2010 por valor de 750.000 euros. Nóos -primero con ese nombre y luego con el de Estrategic Innovation- realizó un estudio para "mejorar la imagen" de la SGAE.

Los pagos eran mensuales, según el jurista, y el estudio se realizó con la mediación de un contrato. Hay constancia de todo. La relación de la SGAE con Urdangarin fue "directa" por parte de Teddy Bautista, explicó el exmagistrado, pero "no parece" que se ocultase al Comité de Dirección, que supuestamente estaba al tanto de todo. López Vilas encontró dos facturas globales, una de 698.000 euros y otra de 60.000, relacionadas con Nóos. Una vez más, el jurista rehusó analizar si estos números eran proporcionales al trabajo realizado por el Instituto: "No soy un instructor".