Alfredo Sáenz
El Consejero Delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, en una imagen de archivo. ARCHIVO

Alfredo Sáenz ha logrado su objetivo: ha sido indultado por el Consejo de Ministros de la condena a tres meses de prisión que le impuso el Tribunal Supremo por un delito de denuncia falsa cuando presidía Banesto. De esta forma, se paraliza la ejecución de la sentencia y el banquero del Santander podrá seguir ocupando sus cargos.

Comenzó su carrera en el sector empresarial, tras su ingreso en Tubacex; su llegada al mundo financiero fue en 1981 en el Banco Bilbao VizcayaLa historia de Sáenz en la banca española se caracteriza por la buena suerte y la polémica, y su indulto refrenda esta teoría. El actual Consejero Delegado del Banco Santander ha sido unos de los banqueros más mediáticos de España (con permiso del presidente de su entidad, Emilio Botín), ya que fue el sustituto de Mario Conde en la presidencia de Banesto cuando esta entidad fue intervenida por el Banco de España. Además, en el año 2009 fue el responsable bancario mejor pagado del país.

Alfredo Sáenz nació en Vizcaya en 1942, y es licenciado en Económicas por la Universidad de Deusto, y en Derecho por la Universidad de Valladolid. Comenzó su actividad empresarial en 1965, cuando ingresó en Tubacex, donde desempeñó diversos cargos, entre ellos los de director ejecutivo y consejero.

Su carrera en el sector financiero comenzó en 1981, al incorporarse al Banco Bilbao Vizcaya, donde permaneció 12 años. Ocupó varios cargos intermedios, hasta que llegó a ser consejero delegado y presidente.

Llegó a Banesto tras la destitución de Mario Conde

En 1993, el Banco de España intervino Banesto por la existencia de un agujero patrimonial en la entidad de más de 2.700 millones de euros, a la vez que destituyó a Mario Conde como presidente. Un año después, Sáenz ocupó el cargo que Conde dejó vacante, un puesto en el que permaneció hasta 2002.

Llegó al Banco Santander en 2002 para ser el nuevo Consejero Delegado de la entidad que preside Emilio Botín, además de para ocupar una de las vicepresidencias. Su estancia en este banco le permitió ser uno de los banqueros mejor pagados de España, llegando a ser el que más cobró de los directivos de banca en el año 2009.

Fue en 1994, el año de su llegada a Banesto, cuando ocurrieron los hechos por los que fue condenado por el Supremo a ocho meses de prisión, multa e inhabilitación especial, aunque el tiempo que debía pasar en prisión se vio reducido a tres meses. A pesar de ello, Sáenz solicitó el indulto al Gobierno.

Finalmente, y gracias a la intervención del Consejo de Ministros, el directivo del Banco Santander esquivará la cárcel por ahora.