Lara Álvarez
La periodista deportiva Lara Álvarez. Cuatro

Solo tiene 25 años, pero su cara cada vez es más familiar para los espectadores. De MarcaTV pasó a La Sexta y luego a Cuatro, cadena en la que ahora presenta la sección de deportes junto a Luis García.

Se dice que el mundo del deporte es muy machista. ¿Se ha sentido como un bicho raro?
En mi caso, no. Quizá se trata más del espectador: tiene que darnos un poco de cancha a las chicas jóvenes. Entiendo que frente a un Manolo Lama, por ejemplo, la audiencia que me ve piense 'a ver qué va a contar esta'. Yo también lo haría.

Fue Nieves Herrero quien le dio su primera oportunidad.
Sí. Yo empezaba segundo de carrera y vino a dar un seminario en la universidad. Nos invitó a que fuéramos a hacer un casting y me cogieron. Al principio solo era la voz del espectador, pero poco a poco me dieron más cosas. Llegué incluso a informar desde un helicóptero.

Intento ser discreta con mi vida, y si me expongo al público es por mi profesión

¿Alguna anécdota?
El primer día tuve que dar paso a un vídeo. No estaba acostumbrada a trabajar en la tele, a un directo y mucho menos a llevar pinganillo. Así que cuando di paso al vídeo empezaron a gritar por el pinganillo 'entra vtr', y lo dije tal cual. Me volví loca (risas).

¿Qué le dijo su madre la primera vez que la vio por la tele?
Ha empezado a verme desde hace unos meses, porque lo pasa fatal. Le da miedo que me quede en blanco o algo así. Hasta que no digo la última palabra, no se relaja.

Antes había aparecido en Menudas estrellas.
Marqué tantas veces el número del programa que todavía me acuerdo. Lo hacía a escondidas, porque mi madre no quería que fuera. Al final, nos llamaron y quedé segunda por interpretar un tema de Janet Jackson.

También participó en el videoclip de Amo a Laura. ¿Temió que afectase a su carrera?
Creí que me había cargado mi futuro profesional. Lo hice para sacarme un dinero y porque, supuestamente, era una campaña interna que no salía en tele. Pero creo que fue Buenafuente quien encontró el vídeo en la Red y lo emitió...

¿Cuántas veces le han dicho que es la nueva Carbonero?
Muchas (risas). Sara Carbonero hay una y no aspiro a serlo. No me molesta, pero tenemos caminos distintos.

Ser tan guapa, ¿puede llegar a ser un problema?
Cuando me levanto por la mañana no estoy igual que en la tele (risas). Creo que lo importante no es tanto ser un pibón, sino tener una imagen amable para el espectador a la hora de comunicar.

¿Cómo lleva salir en la prensa del corazón?
Al principio muy mal y me daba rabia que por eso se pusiera en duda mi trabajo. Intento ser discreta con mi vida, y si me expongo al público es por mi profesión. Es muy arriesgado cuando empiezas en algo y se habla más de tu vida personal que del trabajo.