Crece la tensión en la plaza Tahrir al llevar el Ejército tres tanques para proteger a los soldados

Dos manifestantes llevan al hospital a un colega herido durante la protesta convocada en la plaza Tahrir de El Cairo.
Dos manifestantes llevan al hospital a un colega herido durante la protesta convocada en la plaza Tahrir de El Cairo.
ANDRE PAIN / EFE

La tensión en la plaza Tahrir ha crecido este miércoles en medio de intentos vanos del Ejército de detener la violencia entre manifestantes, por un lado, y policía y matones, por otro, mientras la crisis política se agrava a cinco días de los comicios.

En el quinto día consecutivo de protestas contra la Junta Militar, tres carros blindados del Ejército entraron en la calle Mohamed Mahmud, epicentro de los choques, para cubrir el repliegue de la policía, que ha sido sustituida en parte por soldados. En las calles cercanas al reforzado Ministerio del Interior y a la plaza Tahrir, la policía ha colocado barreras y dispara gases lacrimógenos contra los manifestantes, quienes no dejan de lanzar piedras.

A primeras horas de la noche, los "baltaguiya" (matones) hicieron acto de presencia en la calle comercial de Talaat Harb, que desemboca en Tahrir, y se enfrentaron con palos y armas blancas a los manifestantes, muchos de ellos ultras de los equipos de fútbol de la capital.

Los heridos no paran de llegar en ambulancia, moto o incluso a pie hasta los improvisados hospitales de campaña de Tahrir, cada vez más llena de tiendas de campaña y de personas dispuestas a resistir los ataques de las fuerzas de seguridad. Entre los heridos se encuentra el fotógrafo español Guillem Valle, que e encuentra hospitalizado a causa de una paliza que le propinaron agentes de la policía egipcia tras ser detenido.

Algunos botes de gases están caducados

En coincidencia con el llamamiento de la ONU a que se investigue la represión de las protestas en Egipto, el Ministerio egipcio del Interior pidió a la Fiscalía que estudie las acusaciones contra la policía por el uso excesivo de la fuerza.

El titular de Sanidad, Amro Helmy, admitió hoy que varios de los 33 fallecidos contabilizados por el momento en disturbios murieron por heridas de bala. Helmy agregó que su ministerio está analizando los gases lacrimógenos empleados por la policía después de recibir denuncias de que son más fuertes de los utilizados habitualmente para dispersar las protestas.

Se trata de gas CS caducado desde hace más de tres años. El ministro de Sanidad restó importancia a este asunto diciendo que el uso de gases caducados no significa que estos sean cancerígenos, sino que han perdido "eficacia". Sin embargo, uno de los doctores voluntarios en Tahrir, Amro Murada, explicó que se han encontrado botes prohibidos en Estados Unidos por sus efectos secundarios y cancerígenos.

El imán pide calma a la Policía

Incluso el imán de la institución de Al Azhar, la más prestigiosa del islam suní, Ahmed Mohamed el Tayeb, ha pedido este miércoles a la policía que no abra fuego contra los manifestantes, que insisten en que permanecerán en la plaza pese a las últimas promesas del jefe de la Junta Militar, mariscal Husein Tantaui, de celebrar elecciones presidenciales antes de julio de 2012.

Sin embargo, a día de hoy, a solo cinco días de las elecciones legislativas, Egipto está gobernado por un Ejecutivo dimisionario, lo que ha llevado a algunos partidos a pedir el retraso de los comicios. El Partido Socialdemócrata, uno de los más importantes del bloque laico, anunció que está intentando convencer al resto de formaciones para que las elecciones se pospongan al menos dos o tres semanas, hasta que asuma el nuevo Gobierno.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento