La fidelidad no sabe de especies. Que se lo digan al perro de Lao Pan, una mascota que este ciudadano chino cuidaba desde hacía varios años y que lleva ahora una semana al pie de su tumba sin comer, sin descansar y acompañando a su dueño que lo ha abandonado para siempre.

Lao Pan, antes de fallecer a los 68 años en el pueblo de Panjiatun, era un hombre soltero que no tenía demasiada familia. Su única compañía habitual era la de su perro. Tras fallecer, la habitación que ocupaba en esta localidad cercana a la ciudad de Qingdao fue desalojada. El perro desapareció de los alrededores. Pero poco después, según informa Sky News, fue encontrado deambulando cerca de la tumba su antiguo dueño.

Hollywood llevó al cine el caso de Hachiko, un perro que esperaba a su dueño en la estaciónLos vecinos de Lao Pan, conmovidos por la fidelidad del animal hacia su amo, han intentado llevarle comida y bebida, así como construirle un refugio para que se resguarde del mal tiempo. Pero el perro no tiene demasiado apetito. Y frecuentemente se tumba junto al montículo de tierra donde reposan los restos de este ciudadano chino.

El perro de Lao Pan no es el primero en ofrecer una muestra de extrema fidelidad hacia su dueño. Hace dos años, Hollywood llevó a la gran pantalla el caso de Hachiko, un perro japonés que esperaba cada día a que su dueño volviera del trabajo, en la estación de tren de Shibuya, pese a que el hombre había muerto de un infarto en su oficina. Nunca regresó. Y el perro nunca dejó de esperarle.