Amy Winehouse
La cantante inglesa Amy Winehouse © Mattia Zoppellaro

"Espero morir antes de llegar a viejo", decían The Who en la canción My Generation en 1965. "Es mejor quemarse que enmohecerse", recomendaba Neil Young en My My, Hey Hey (Out Of The Blue) en 1979.

El rock y el pop han predicado un estilo de vida rápido y furioso y, por extensión, muchas de sus figuras han vivido de prisa y muerto a igual velocidad.  La frase-emblema "vivir deprisa, morir joven y dejar un bonito cadáver" -tomada de una película de boxeo de 1949- se puede aplicar mejor que a ninguna disciplina al rock y la música popular.

Directorios online por causa de la muerte

Hay incluso páginas web que clasifican a los músicos muertos prematuramente por la causa del fallecimiento: accidentes de avión y helicóptero, suicidio, ahogamiento, circunstancias no determinadas, sobredosis o adulteración de heroína...

La reciente muerte de Amy Winehouse a los 27 años -los mismos que tenían al morir Brian Jones, Jimi Hendrix, Jim Morrison y Janis Joplin- ha llevado a la Galería Proud de Londres, especializada en fotografía musical, a organizar la exposición The Day the Music Died (El día en que murió la música), una antología de imágenes icónicas de estrellas del rock y el pop fallecidas demasiado pronto.

Presidida por un retrato de Winehouse del fotógrafo Mattia Zoppellaro, la exposición incluye imágenes de los demás miembros del trágico club de los 27, así como de, entre otros, Michael Jackson, Syd Barrett, Freddie Mercury, Joe Strummer, John Lennon, Phil Lynott, Jeff Buckley y Nick Drake.