El rey Juan Carlos sufrió este martes un accidente doméstico en el Palacio de la Zarzuela que le provocó un hematoma en el ojo izquierdo y una herida en la nariz. Sin embargo, el incidente no le impidió proseguir su actividad oficial pública. El percance se produjo cuando Don Juan Carlos intentaba abrir una puerta y, desde el otro lado, un ayudante la abrió para franquearle el paso.

Este incidente doméstico no impidió al rey acudir al Palacio Real para recibir las cartas credenciales de cinco nuevos embajadores, ceremonia en la que estuvo acompañado por la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, y el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno. Asimismo, Don Juan Carlos presidió por la tarde la entrega del premio Fondena en el  Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Eso sí, llevaba gafas de sol. Además, esta semana recibirá a diferentes líderes de partidos políticos. Protocolo habitual tras unas elecciones generales.

Accidentes deportivos

El anterior percance sí obligó al rey a suspender su agenda por consejo médico. El pasado 7 de noviembre, Don Juan Carlos no acompañó a Doña Sofía a la inauguración de la exposición El Hermitage en el Museo Nacional del Prado por una sobrecarga en el tendón de Aquiles del que había sido operado el 4 de septiembre. La Casa Real explicó entonces que la medida solo trataba de favorecer el proceso de recuperación. La intervención quirúrgica consistió en una artroplastia para corregir los dolores articulares que sufre Juan Carlos en esa zona «como consecuencia de antiguas lesiones producidas en prácticas deportivas», según un comunicado colgado en la web de la Casa Real.

Es verdad que la mayoría de incidentes sufridos han ocurrido durante la práctica deportiva. El primer accidente ocurrió en la estación suiza de Gstaad en enero de 1983. Entonces Don Juan Carlos sufrió una fisura de pelvis y permaneció en cama durante un mes. Como consecuencia de esta fisura, el 19 de julio de 1985 tuvo que ser intervenido para extirpar la fibrosis que se le había formado.

En diciembre de 1991 fue derribado involuntariamente por un esquiador en Baqueira (Lleida), y el impacto que sufrió en la rodilla derecha -de la que ha sido recientemente operado- le afectó al platillo tibial externo, y en febrero de 1995 sufrió una fisura en la muñeca derecha tras resbalar en una placa de hielo cuando regresaba de esquiar en Candanchú (Huesca). Además, un golpe contra una puerta de cristal en 1981 provocó a Juan Carlos heridas en tórax, muslo y nariz tras jugar un partido de squash con Santana.

Dos operaciones en tres meses

La operación en el tendón de Aquiles del pie izquierdo el pasado mes de septiembre fue la segunda intervención quirúrgica sufrida por el rey en el plazo de tres meses, después de que el mismo equipo médico le implantara una prótesis en la rodilla derecha.