Dentista
Imagen de archivo de un dentista. EP/AIDO

La reciente celebración del Día Mundial de la Diabetes ha servido para volver a recordar la gravedad y extensión de esta enfermedad. En España hay cuatro millones de diabéticos pero un millón y medio no saben que lo son. Por eso es tan importante detectarla a tiempo. Una simple visita al dentista puede ser una gran oportunidad para diagnosticar la enfermedad.

La asociación entre la diabetes y la enfermedad periodontal es bidireccionalAsí lo señala un informe de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) y la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes (SED). Las consultas de salud bucal pueden servir para identificar a pacientes con diabetes todavía no diagnosticados, ya que su riesgo de periodontitis es tres veces mayor.

En los últimos años, diferentes estudios han constatado una asociación entre ambas patologías que es bidireccional, dado que no sólo la diabetes aumenta el riesgo de una enfermedad periodontal, sino que éstas también pueden afectar a la diabetes, perjudicando el control de la glucemia.

Resistencia a la insulina

Según aseguran los autores de este informe, la diabetes provoca una respuesta inflamatoria exacerbada frente a las bacterias patógenas presentes en la encía, y también altera la capacidad de resolución de la inflamación y la capacidad de reparación posterior, lo que acelera la destrucción de los tejidos de soporte periodontales.

Por otro lado, otras investigaciones han mostrado que la periodontitis puede iniciar o aumentar la resistencia a la insulina de una manera similar a como lo hace la obesidad.

Como la obesidad, la periodontitis puede elevar la resistencia a la insulinaLa resistencia a la insulina está además influenciada por factores ambientales, como la falta de actividad física, una alimentación inadecuada, la obesidad o las infecciones.

De hecho, se ha comprobado que los diabéticos que padecen alguna enfermedad periodontal presentan un peor control de los valores de la glucemia, al tiempo que tienen cinco veces más riesgo de enfermedad renal.

Por todo ello, el informe de la SEPA y la Fundación de la SED aboga por una colaboración entre los especialistas en diabetes y los odontólogos a fin de identificar ambas patologías entre sus pacientes y derivárselos según el caso.