Enric Duran
El activista estafó casi 500.000 euros en créditos personales y a través de una empresa ficticia. Archivo

El activista que, supuestamente, estafó a diversos bancos, Enric Duran, ha comparecido este viernes por primera vez en uno de los juicios civiles que tiene abiertos y ha pedido la nulidad de su contrato con el BBVA, que le reclama alrededor de 24.000 euros en concepto de deuda.

Duran, quien se ganó el apodo de "Robin Hood de los bancos" a finales de 2008 después de anunciar públicamente que había estafado 492.000 euros a 39 bancos para denunciar su avaricia, ha comparecido ante el Juzgado de Instancia número 1 de Vilanova i la Geltrú para pedir la nulidad del contrato de la tarjeta 'Tres meses sin' del BBVA.

El activismo social no se puede mezclar con la Justicia porque "las deudas hay que devolverlas" Según el demandado, este producto financiero permitía afrontar gastos extraordinarios a pagar en tres meses sin intereses y de ella podía extraer un máximo de 600 euros al mes. A pesar de esta condición contractual, entre mayo y junio de 2008, Duran sacó de diferentes cajeros de esta entidad entre 1.200 y 1.500 euros diarios, según él, sin haber recibido ningún aviso por escrito para advertirle de que sus operaciones excedían las cifras acordadas en el contrato.

"Vi que había superado el límite y continué sacando el dinero y cuando lo consultaba en la página web salía como operación financiada", ha respondido Duran a preguntas del abogado que representaba al BBVA.

La abogada de Enric Duran, Montserrat Serrano, ha defendido durante el juicio que las condiciones iniciales que ofrecía el producto en su publicidad no coinciden con las reales y ha denunciado, en este sentido, que el BBVA vulneró el artículo 24.88 de la ley del mercado de valores referente a información y transparencia.

Por su parte, el abogado que representa el BBVA ha argumentado en sus conclusiones que el activismo político y social no se puede mezclar con la Justicia porque "las deudas hay que devolverlas". Hasta el día de hoy, Duran siempre se había negado a comparecer en los múltiples juicios pendientes que tiene por supuestas estafas a 39 bancos y ceder el dinero a distintas entidades de carácter social.