Herman Van Rompuy
Van Rompuy, presidente del Consejor Europeo, durante su discurso en el Parlamento. REUTERS/Vincent Kessler

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha revelado ante la Eurocámara que se plantea que la UE pueda intervenir en los presupuestos nacionales y suspender el derecho de voto de los países que no respeten las recomendaciones de disciplina fiscal.

Ha anunciado, asimismo, que presentará un primer borrador con propuestas en la cumbre de líderes europeos que se celebrará a principios de diciembre. Estas medidas podrían requerir una reforma del Tratado y, según ha indicado Van Rompuy, podrían ver la luz de forma definitiva en marzo o junio de 2012. Otra de las iniciativas que se estudian es la creación de eurobonos para reforzar el gobierno económico de la eurozona.

Estas propuestas tendrán, un su conjunto, una triple finalidad: reforzar la convergencia económica entre los países de la eurozona, mejorar la disciplina fiscal y fortalecer la unión económica. "Una eurozona mejor estructurada le interesa a todo el mundo, al tiempo que se asegura la coherencia entre los Veintisiete", ha explicado el presidente del Consejo Europeo.

Por lo que se refiere a la mejora de la disciplina fiscal, Van Rompuy ha explicado que se plantea si "debemos ir más allá en el automatismo de las sanciones previstas en los procedimientos de déficit excesivo" o "establecer en casos extremos nuevas sanciones como la suspensión de los derechos de votos, la suspensión de los fondos estructurales u otros pagos".

En el mismo debate, el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, ha anunciado que el próximo 23 de noviembre presentará las primeras propuestas para reforzar la vigilancia sobre los países con déficit excesivo y con opciones para poner en marcha eurobonos.

Europa a dos velocidades

Tanto Barroso como Van Rompuy han defendido un mayor refuerzo de la cooperación económica entre los países de la eurozona ("entre los 17, ni más ni menos", ha resaltado el presidente del Consejo Europeo en referencia a los supuestos planes de París y Berlín de reducir el tamaño de la eurozona) y han pedido "desdramatizar" el debate sobre "una Europa a dos velocidades".

"Es perfectamente natural que los que comparten una moneda común tomen decisiones juntos", ha dicho Van Rompuy. Y ha confirmado su intención de convocar a partir de ahora cumbres del Eurogrupo después de cada reunión del Consejo Europeo. "No debe haber ninguna división entre los actuales 17 Estados miembros (de la eurozona) por un lado y los otros 10 (países de la UE), la mayoría de los cuales tienen como vocación unirse al euro".