Dos grupos de experimentos cuidadosamente planeados publicados el viernes en la revista Science demuestran que pájaros inteligentes y grandes simios pueden hacer planes de futuro de una forma que va más allá de la simple ocultación de comida, como hacen las ardillas, los zorros y otros animales.

'Planear las necesidades futuras no es únicamente humano', dijo Thomas Suddendorf, de la Universidad de Queensland en Brisbane (Australia) en un comentario.

'Simios y arrendajos pueden anticipar también futuras necesidades recordando acontecimientos pasados, lo que contradice la idea de que dicho comportamiento cognitivo sólo aparecía en homínidos'.

En un experimento, Nicholas Mulcahy y Josep Call del Instituto Max Planck para Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania) pusieron a prueba a unos bonobos, parientes cercanos a los chimpancés y orangutanes en el zoo local.

Prepararon varios experimentos que exigían a los simios recordar una forma compleja para recuperar un obsequio y les ofrecieron la oportunidad de utilizar utensilios para ello.

Hasta ahora, las observaciones de uso de herramientas y planificación han implicado sólo hambre inmediata por parte de los animales, lo que no supone pensamiento a largo plazo, alegaron Mulcahy y Call.

'De este modo, cuando los chimpancés transportan piedras para usarlas para abrir nueces, o los cuervos de Nueva Caledonia hacen herramientas con forma de anzuelo para pescar insectos, lo hacen en un intento por satisfacer su actual estado de hambre, no uno futuro', escribieron.

EXPERIMENTOS COMPLEJOS

En un experimento, construyeron un cilindro de metal con una pieza de espagueti crudo sujetando dos racimos de uvas.

'Para obtener la recompensa tenían que romper el espagueti insertando un tubo de plástico a través del agujero superior del cilindro. Eso hacía que las uvas cayeran y colgaran frente a los agujeros frontales de forma que podían acceder a ellas', escribieron los investigadores.

En otra prueba, los simios tenían que utilizar un gancho de metal para pescar una botella de zumo de uvas.

Para pasar los experimentos, los simios tenían que recordar sacar la herramienta adecuada de la habitación y devolverla un tiempo después. Tanto los orangutanes como los bonobos pasaron las pruebas varias veces, dijeron los investigadores.

'Junto con recientes evidencias de arrendajos, nuestros resultados sugieren que la planificación del futuro no es una habilidad únicamente humana, lo que contradice la idea de que surgió en los homínidos sólo en los pasados 2,5 a 1,6 millones de años', dijeron Mulcahy y Call.

Joanna Dally, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y sus colegas pusieron a prueba a arrendajos en cautividad, y vieron que los pájaros podían recordar qué otra aves estaban mirando cuando escondieron por primera vez ciertos alimentos.

Si un pájaro con más autoridad que los arrendajos les había visto almacenar su comida, los arrendajos movían el escondite después cuando el ave dominante no estaba mirando.

/Por Maggie Fox/