Papandreu
El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, se dirige a los miembros del partido en el gobierno. Pantelis Saitas / EFE

Los ministros de Grecia pusieron este martes sus cargos a disposición del primer ministro saliente, Yorgos Papandreu, un paso previo imprescindible para permitir la formación de un nuevo gobierno de unidad nacional.

Hacia el fin del día tendremos un nuevo Gobierno

Así lo informó el canal de la televisión estatal NET, que añadió que hasta el momento no hay nombre del nuevo primer ministro. Aunque, el ex vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) y  economista Lucas Papademos se perfila entre los favoritos.

Papandreu ha asegurado que confía en poder dar un nombre el mismo martes: "Hacia el fin del día tendremos un nuevo Gobierno", señalaron fuentes gubernamentales tras la reunión del Consejo de Ministros, que duró una hora.

El saliente primer ministro griego sigue las negociaciones con el ex vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Lucas Papademos para que éste acepte asumir el cargo de primer ministro. Hasta el momento no han alcanzado un acuerdo.

Según una fuente cercana al gobierno, Lucas Papademos ha exigido ocupar también la cartera de Finanzas.

El canal NET aseguró que el ministro de Finanzas saliente, Evangelos Venizelos, comentó hoy durante el Consejo de Ministros: "Hasta ahora en Europa nos acusaban de muchas cosas. Desde ahora empezarán a darnos crédito".

Los griegos están desde el domingo a la espera de conocer quién será el jefe de su nuevo gobierno, para lo cual Papandréu y su principal rival, Antonis Samarás, jefe de la conservadora Nueva Democracia (ND), deben llegar a un acuerdo que está costando más de lo previsto.

Un difícil panorama para el nuevo mandatario

En cuestión de meses, el nuevo gobierno, con Papademos u otro al frente, deberá poner en marcha todas las leyes, reformas y medidas necesarias para que Grecia cumpla con los objetivos fijados con la Comisión Europea (CE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE) de reducción del déficit y los gastos públicos.

El objetivo principal es conseguir que el país asuma todos los compromisos -con impopulares medidas de austeridad- del acuerdo alcanzado el 26 de octubre en Bruselas sobre un segundo rescate financiero por valor de 130.000 millones de euros hasta 2014, que incluye la participación de la banca privada con 30.000 millones de euros.

El acuerdo comprende una quita del 50% (100.000 millones de euros) de la deuda helena.