La sala CAI Luzán recorre la trayectoria de la pintora Nati Cañada en una exposición antológica

Caja Inmaculada inaugura este viernes en la sala CAI Luzán, en el paseo de la Independencia de Zaragoza, una exposición antológica de la pintora aragonesa Nati Cañada. La muestra refleja cincuenta años de dedicación al arte, en cinco etapas, a través de 90 obras, entre ellas numerosos retratos.
Abad, García Toledo Y Nati Cañada En La Exposición Del Artista En CAI Luzán
Abad, García Toledo Y Nati Cañada En La Exposición Del Artista En CAI Luzán
EUROPA PRESS

Caja Inmaculada inaugura este viernes en la sala CAI Luzán, en el paseo de la Independencia de Zaragoza, una exposición antológica de la pintora aragonesa Nati Cañada. La muestra refleja cincuenta años de dedicación al arte, en cinco etapas, a través de 90 obras, entre ellas numerosos retratos.

El director general adjunto de CAI, Juan Antonio García Toledo, el director del servicio Cultural de la entidad, Antonio Abad, y la artista turolense Nati Cañada han presentado en rueda de prensa este jueves la exposición que podrá visitarse hasta el próximo 2 de diciembre, todos los días de la semana, excepto festivos, en horario de 19.00 a 21.00 horas y con entrada libre.

La artista ha explicado que ésta es su exposición individual número 70 y ha relatado como en todas sus muestras "he tenido la valentía de comprar un cuadro", para conservarlo, y "ahora tengo una colección de unos 70 cuadros", que "son los mejores" y que presenta en la capital aragonesa junto a una serie de retratos, "los más importantes o recientes que he hecho", que ha pedido a sus propietarios para exponerlos en esta sala.

Así repasa cincuenta años de pintura, en cinco décadas o etapas, con obras de todas las épocas y ha recomendado a las personas que deseen ver la exposición que comiencen el recorrido por la izquierda y hacia la derecha, por sus primeros trabajos.

Comenzando la visita en esta dirección, se encuentra una primera etapa, 1960-1970, de 'Formación y deformaciones', sobre los inicios de la artista en el estudio de su padre y su formación académica en Valencia y Madrid. Posteriormente, "cuando me quedé libre de esa formación empieza la deformación y ahí, al quitar —la presencia de— la autoridad, sale algo que estaba un poco atado, sale la creatividad".

En esta época, "que es medio monstruosa, me interesaba la fealdad", pintar "la estética por la estética, no por la belleza" y son unos trabajos con algunos retratos en rojo, color que casi no ha utilizado en adelante.

El color blanco

La segunda etapa la dedica a la 'Familia', entre 1970 y 1980, cuando "me casé y tuve hijos" y entre las obras que presenta ha destacado el cuadro 'Pretérito pluscuamperfecto 2', en el que contrasta la seriedad y austeridad de su familia con una niña, ella misma, vestida de comunión.

Este "fue un momento mágico en mi vida", porque supuso "saber que quería pintar", ha afirmado Cañada, al precisar que cuando vio el vestido blanco de comunión en esa obra "en ese momento supe que el blanco iba a ser importantísimo para mí y llevo doce años vistiendo de blanco, en mi casa todo es blanco y he pedido a mis modelos que vistieran de blanco para pintar", ha comentado.

"Fue hace 30 años cuando me di cuenta de que al pintar el blanco sentía algo especial" y cuando un artista "se siente bien" con su creación "es el mejor síntoma" de que sigue "el camino correcto", ha subrayado.

En el periodo 1980-1990, "me interesaba mucho el espíritu", ha apuntado. Por ello esta etapa se ha denominado 'Mística' y "todas las figuras de este época mística son como fantasmas, como espíritus" en cuadros en los que "utilizo un fondo azul, como si fuera el espacio y las figuras se transparentan" con este fondo.

Entre los cuadros de esta etapa, ha destacado la obra 'Encuentro', en la que "aparece mi espíritu de rodillas acercándose hacia el espíritu de mi madre y nos encontramos en una dimensión que no es está", ha manifestado, al observar que en esta época "utilizo muy poco la materia". DESMATERIALIZACIONES

La cuarta etapa, 1990-2000, se dedica a la materia y 'desmaterializaciones', en la que la artista investiga con la evolución de la materia hacia "partículas, hacia la luz", de modo que en sus cuadros una parte "tiene calidad de cerámica y luego se convierten en luz, en energía".

Por último, las obras de la década 2000-2011 se recogen en el apartado 'Evolución de la materia', que es "consecución de la cuarta etapa" y en el que "estudio la desmaterialización, porque se produce por algo" y ha comentado como la obra 'Homenaje a Fidias' es "un resumen de todo, una pintura confusa en las formas, oscura, con salpicaduras y que se concreta y limpia hasta alcanzar una forma clara y la perfección". Con estos trabajos, la artista transmite su idea de que "hemos venido a la vida a evolucionar y acabar uniéndonos con Dios y con el universo".

Cierran la exposición una de sus últimas obras y una colección de retratos en los que se puede ver a los reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, al tenor Plácido Domíngo, al escritor Camilo José Cela, al presidente de las Cortes de Aragón y presidente del Partido Aragonés (PAR), José Ángel Biel, y al portavoz del PAR en el parlamento, Alfredo Boné, entre otros.

Nati Cañada ha concluido expresando su satisfacción por presentar esta exposición antológica en Zaragoza, porque ofrecer una muestra de estas características "es como una fiesta familiar, en la que ves todos los retratos y obras juntas" como si fuese una familia unida.

Una artista cosmopolita

Por su parte, el director general adjunto de CAI, Juan Antonio García Toledo, ha considerado que la artista aragonesa Nati Cañada es una pintora "cosmopolita", que ha conseguido presentar su trabajo en distintos museos del mundo y ha estimado que es una pintora "universal".

Sobre la muestra, ha señalado que permite "apreciar las etapas de la obra pictórica de Nati Cañada", un trabajo que "rezuma pasión por el arte y la pintura". En su opinión, la pintora "lleva el arte en la sangre. Era pintora antes de empezar a pintar, sin saberlo ella", ha afirmado García Toledo, al detallar que sus obras tienen "un alto grado de encarnación personal", ya que una de sus especialidades es el retrato.

Sus obras "reflejan la ensoñación, el recuerdo, la tranquilidad, la serena placidez y la felicidad" de una artista "con espíritu, y todas sus obras destilan ese alma", en las que casi se "detiene el tiempo", ha apuntado.

Asimismo, García Toledo ha indicado que esta exposición se recoge en el catálogo número 188 de la colección de CAI y ha recordado que la sala CAI Luzán, en su ubicación en el Paseo de la Independencia, se inauguró en la temporada 1977-1978 y cumple "34 años de ininterrumpida presencia y servicio al público", desde que abrió sus puertas con una exposición dedicada a seis maestros aragoneses del arte.

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