Señora de Cao
Señora de Cao (Foto: Reuters) Reuters

El deceso de la gobernante de la cultura Mochica se produjo aproximadamente 250 años después de Cristo y unos 100 años antes del apogeo del Señor de Sipán, quien se consideraba el líder más antiguo de esa región norteña de Perú.

Los restos estaban cubiertos por 18 collares de oro, plata, lapizlázuli, cuarzo y turquesa
Los restos momificados de la mujer, entre los 20 y 25 años, estaban cubiertos por 18 collares de oro, plata, lapizlázuli, cuarzo y turquesa, 30 adornos de nariz de oro y plata, diademas y coronas de cobre dorado.

El cuerpo de la dama tiene tatuajes de serpientes y arañas que representan la fertilidad de la tierra pero que también revelarían sus dotes como adivina, según explicó Jordán al matutino.

La preservación del cadáver, así como de algunas vestimentas, fue posible porque se untó con sulfato de mercurio, una sustancia venenosa para las bacterias que podrían haber deteriorado el cuerpo.

"El Comercio" informó de que la tumba fue hallada en la "huaca" o centro ceremonial de Cao Viejo, ubicada en el complejo arqueológico El Brujo, que se levanta en el distrito de Magdalena de Cao, en el departamento de La Libertad, a unos 700 kilómetros al norte de Lima.

El complejo está formado por cinco pirámides de barro y la tumba fue hallada en una plataforma intermedia, lo cual la preservó de las intensas lluvias de esa zona costeña y del efecto de la capa freática del subsuelo.

Bautizada por Jordán como la "Señora de Cao", la dama tenía el estatus de gobernante en la sociedad teocrática del valle del río Chicama, además de ser considerada un personaje casi divino, precisó el arqueólogo.

La Señora de Cao pudo estar embarazada cuando falleció
  En la tumba se encontraron cetros de madera forrados de cobre, utilizados en las ceremonias como símbolos de poder y hegemonía, y diversas placas de metal sueltas que cubrían la mortaja de algodón natural.

El equipo de expertos especula con que la Señora de Cao pudo estar embarazada cuando falleció o que se produjo una grave crisis social por las torrenciales lluvias.

El centro arqueológico donde se hizo el descubrimiento ha sido abierto al turismo, mientras que los especialistas continúan con sus excavaciones para encontrar todos los detalles que rodearon a la antigua gobernante.