A 24 horas de la muerte del dictador libio Muamar el Gadafi, la polémica sobre cómo aconteció su fallecimiento aún genera mucho debate. ¿Murió por las heridas provocadas durante un tiroteo? ¿Fue ejecutado una vez capturado por los rebeldes libios? El forense que examinó su cadáver ha asegurado a la cadena de televisión Al Arabiya que el exlíder libio murió por un disparo de bala en la cabeza, lo que contradice la versión oficial de las nuevas autoridades libias. La ONU ha pedido una investigación. Gadafi será enterrado en las próximas horas en un lugar que se mantiene en secreto. Será inhumado según el rito musulmán, pero sin la presencia de un gran número de personas.

El forense Ibrahim Tika afirma que "Gadafi estaba vivo cuando fue capturado; ligeramente herido, pero vivo". "Después recibió una bala en la sien que salió por la frente y otra bala en el estómago que le causó importantes daños", explicó.

Sus explicaciones contradicen la versión de los hechos ofrecida por los responsables del Consejo Nacional Transitorio (CNT) libio, que indicaban que Gadafi fue arrestado vivo y que murió cuando era trasladado a la ciudad de Misrata de sus heridas, provocadas por los enfrentamientos previos entre su guardia personal y los rebeldes.

El forense asegura que espera la luz verde del CNT para efectuar la autopsia Por su parte, Mahmud Yibril, jefe del ejecutivo del CNT, aseguró también en una conferencia de prensa en Bengasi que Gadafi recibió un disparo en la cabeza durante un tiroteo entre sus seguidores y las fuerzas rebeldes. El forense asegura que espera la luz verde del CNT para efectuar la autopsia al cadáver.

Por otro lado, Ibrahim Tika se ha referido a Mutasim, hijo de Gadafi, que murió poco después de la muerte de su padre. Según Tika, su cadáver presentaba impactos de bala a algunos centímetros del cuello, en la espalda y en los brazos. El forense explicó el impacto junto al cuello parece ser de un proyectil de arma pesada. Unas imágenes difundidas por Al Arabiya muestran a Mutasim herido, pero vivo, extendido sobre una manta, en lo que parece una habitación. El hijo de Gadafi mueve la cabeza y no se le ve ningún impacto de bala junto al cuello.

Sobre la muerte de Gadafi, el Gobierno de EE UU espera que el CNT aclare de manera "abierta y transparente" lo ocurrido, ante la "imposibilidad" de juzgar por su cuenta lo que ocurrió. Por su parte, Rusia aseguró que el fallecido líder libio debió ser hecho prisionero y que su muerte a manos de los rebeldes es una violación flagrante del derecho internacional.

La versión de la OTAN

En la confusión que existe alrededor de la muerte de Gadafi, la OTAN ha asegurado que sus comandantes desconocían que el exlíder libio viajaba en el convoy que sus aviones bombardearon mientras huía de la ciudad de Sirte. Tras esta operación, los rebeldes pudieron capturar al dictador.

En un comunicado, la Alianza ha tratado, tras llevar a cabo un análisis de los hechos, aclarar su participación en los acontecimientos. Según ha explicado, alrededor de las 8:30 GMT (hora local) aviones de la OTAN divisaron un grupo de unos 75 vehículos armados que "abandonaba Sirte a gran velocidad y trataba de abrirse camino en las afueras de la ciudad". "Estos vehículos transportaban una cantidad sustancial de armas y munición que planteaba una amenaza significativa para la población civil local", ha indicado la organización.

La OTAN no sabía que Gadafi estaba en el convoy Los aviones aliados lanzaron un primer ataque, que resultó en la destrucción de un vehículo y en la ruptura del convoy, e hizo que muchas de sus unidades se dispersasen y cambiasen de dirección. Entre ellos, un grupo de aproximadamente 20 vehículos "continuó a gran velocidad en dirección sur" y seguía "planteando una amenaza significativa", por lo que otra unidad aérea de la OTAN los atacó. El análisis posterior, según la Alianza, ha revelado que unos 10 vehículos gadafistas resultaron destruidos o dañados por esos disparos.

"En el momento del ataque, la OTAN no sabía que Gadafi estaba en el convoy", explica el comunicado, que subraya que la intervención se llevó a cabo "únicamente para reducir la amenaza contra la población civil, tal y como se requiere hacer bajo el mandato de la ONU". La Alianza ha subrayado además, que como ha hecho durante todo el conflicto, no dirige ninguno de sus ataques contra individuos en concreto. "Después supimos de distintas fuentes y de la inteligencia aliada que Gadafi estaba en el convoy y que el ataque probablemente contribuyó a su captura", señala la nota.

La llamada de Aisha

Durante estos hechos, Aisha, la hija de Muamar el Gadafi, refugiada en Argelia desde finales de agosto pasado, intentó hablar con su padre con un teléfono por satélite y el rebelde que contestó le dijo que había muerto, indicaron a Efe dirigentes de la insurrección. "Cuando fue capturado, Gadafi disponía de un teléfono satélite Thuraya. El aparato sonó y uno de los rebeldes contestó. La persona que habló se presentó como Aisha y pidió hablar con su padre", según las fuentes. La hija de Gadafi pensó que el rebelde que contestó a su llamada era un miembro de la guardia de su padre.