«Decir que los inmigrantes quitan trabajo es indigno»
. Jorge París

BIO Nació en Béjar (Salamanca) en 1957. Casado y con tres hijas, es licenciado en Ciencias Políticas, Derecho y Sociología. Ha sido secretario de Administración Local, portavoz de Infraestructuras (de 1998 a 2000) y portavoz del grupo socialista (de 2000 a 2004). Desde 2004 es ministro de Trabajo.

«De ninguna manera –responde a un hipotético destino en Castilla y León–. Estoy muy a gusto con mi trabajo aquí».

 

Se le nota muy callado en temas polémicos, como el de las reformas estatutarias. ¿En boca cerrada no entran moscas?

Tengo muchas cosas en que ocuparme. Llevo aquí trabajando dos años y cada mañana pienso en los jóvenes españoles. Para ellos, más importante que el debate del Estatuto de Cataluña es saber si tendrán empleo estable. Con la reforma laboral les damos una esperanza a cientos de miles. Eso me vale.

Lo que sí hace son predicciones. En la última augura tres millones de empleos nuevos en toda la legislatura. ¿Incluye a los 600.000 inmigrantes regularizados?

Claro. A mitad de legislatura ya se han generado 1,8 millones de empleos. Ese sí que es un objetivo de país.

El PP habla de 1,3 millones de irregulares. Si tan buena fue la pasada regularización, ¿por qué negarse a hacer otra?

Porque hay que mantener el rigor y porque el proceso anterior no sólo implicó aflorar el empleo sumergido. Se pusieron las bases para una nueva política de inmigración. Es falso e inmoral afirmar que hay 1,3 millones de ilegales. ¿Sabe por qué? Se han concedido 2,8 millones de permisos de trabajo. La persona que tiene un permiso de trabajo puede estar casada y con hijos. Eso quiere decir que mientras que existen 2,8 millones de permisos de trabajo, en los padrones municipales hay 3,6 millones de personas inscritas. ¿Qué quiere el PP? ¿Que obliguemos a los niños a trabajar con diez años? ¿Pretende esclavizarlos?

La inmigración es la segunda preocupación de los españoles...

Es lógico que los españoles manifiesten preocupación, sobre todo cuando ven las imágenes de quienes se juegan la vida en un barquito para llegar a Europa. Esos mismos ciudadanos dicen que quieren que los inmigrantes tengan los mismos derechos que los españoles. También hay quien afirma que los inmigrantes quitan trabajo a los españoles. Esto no sólo es falso, sino indigno. Los inmigrantes no sólo no quitan trabajo, sino que ayudan a crear empleo.

Pero el paro es, precisamente, la primera preocupación...

Caminamos hacia el pleno empleo. La tasa de paro está en el 9%, y yo ya preveo que en el segundo trimestre volverá a descender para situarse por debajo de la media europea. El ciudadano está preocupado por el paro porque es una especie de atavismo. Lo que trasladan es su temor a perder el empleo o la mala calidad de su empleo, no tanto la preocupación por no tener trabajo. Hoy se sabe que se encuentra trabajo.

¿Cuánto reducirá la temporalidad el acuerdo entre empresarios y trabajadores?

No se puede saber. Pensamos que va a haber una rebaja notable, pero dependerá de los empresarios. En cualquier caso, los contratos que pueden estar afectados oscilan entre los seiscientos mil y el millón.

¿Por qué los empresarios se la tienen jurada a la Ley de Igualdad?

No creo que se la tengan jurada. Lo que sí han hecho es manifestar alguna preocupación. Nadie pretende imponer una carga. Las mejoras las va a pagar la Seguridad Social. A los empresarios se les pide que garanticen una composición equilibrada en el empleo entre hombres y mujeres y que la carrera profesional sea también equitativa. ¿Eso supone un perjuicio a las empresas?

La Ley contra la Violencia de Género no ha sido suficiente para detener la escalada de muertes de mujeres...

A pesar de la interesada alarma de alguno, sí se ha reducido el número de fallecidas, un 13% en 2005. Incluso en este trimestre ha habido una ligera reducción. Eso no me vale ni me puedo sentir satisfecho, pero ya dijimos que la ley no iba a cambiar las cosas de la noche a la mañana. Lo fundamental es que la sociedad está hoy más concienciada que nunca y que hay un rechazo cada día mayor a las actitudes machistas.

La Ley de Dependencia implicará un desembolso hasta 2015 de 25.000 millones de euros. ¿Nos lo podemos permitir? ¿Es compatible con una crisis económica?

Primero, yo no creo que vaya a haber crisis económica en España. Llevamos 12 años creciendo y mi impresión es que lo seguiremos haciendo muchos años más. Segundo, claro que nos lo podemos permitir. En ocho años esta ley supondrá un incremento del PIB del 1,5%, que son 15.000 millones de euros.

Se invierten 25.000 millones, pero se recuperará mas de la mitad. La ley va a generar cientos de miles de empleos. Si cae el crecimiento, nos permitirá incrementarlo a través de estos trabajos.

¿Corren peligro las pensiones si no se varía su sistema de cálculo?

En absoluto, pero es verdad que hay que prever los cambios necesarios. En la próxima reforma vamos a proponer que quien trabaje más allá de los 65 años tenga mejor pensión. Y también que lo que se perciba de pensión se aproxime a lo que se cotiza.

Sin respirar

«Soy bastante irascible»

Adora: A mis hijas y a mi mujer, y la naturaleza.

Detesta: La hipocresía.

Teme: A nada. Ni a la muerte ni a mis adversarios.

Aspira: A ver un mundo menos desigual y sin hambre.

Colecciona: Al menos una botella de vino de cada denominación de origen. Hay más de sesenta.

Una manía: Soy bastante irascible.

Un defecto: Un cierto desorden.

Una virtud: Soy persistente y muy trabajador.

En dos palabras

«Llevo una temporada sin morderme las uñas»

¿Cuántos e-mails escribe y recibe al día?

Veo entre 60 y 100 y contesto a los que puedo.

¿Se muerde las uñas?

Ahora no. Llevo una temporada muy tranquila.

¿Se sonroja si le halagan?

Sí.

¿Pasaría por el quirófano por estética?

Por estética, no, pero pasaré por una lesión en un codo por hacer deporte.

¿Cambia mucho de peluquero?

No. Me cambié el peinado una vez, hace cuatro años, y ahora lo llevo corto.

¿En qué caprichos gasta más dinero?

En libros y en viajes.

¿Qué libros tiene en la mesilla de noche?

'It’s The Crude, Dude', de Linda McQuaig, una escritora canadiense. Me he obligado a leerlo en inglés para perfeccionarlo. Y el último de José Luis Sampedro.

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