El Merapi entra en erupción en Indonesia con gas y cenizas
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Cenizas grises cubrían los campos cultivados y cientos de techos en la zona de Ketep, a 10 km de la base de la montaña, y muchas casas estaban desiertas después de que se fueran sus habitantes.

Pero no todos se fueron. Algunos quitaban las cenizas de sus casas, otros abrían las tiendas, mientras seguían funcionando los minibuses comerciales.

La montaña 'ya ha explotado', dijo a Reuters el director de la sección de Merapi del Centro de Investigación Vulcanológica e Investigación en Yogyakarta.

Sin embargo, advirtió de que el proceso de erupción podría ser gradual, en vez de una explosión repentina, y que todavía no se ha producido la masiva erupción que temían los científicos.

La cima del Merapi aparecía totalmente oscurecida por densas nubes grises y blancas, que descendían por la ladera del volcán.

'La mañana fue como el anochecer. El pueblo estaba muy oscuro', dijo Mariadi, de 25 años. 'Las cenizas estuvieron cayendo durante una hora', añadió, aunque dijo que los habitantes no sintieron pánico.

'Muchos simplemente nos quedamos en casa' para evitar los problemas respiratorios y los ojos lacrimosos, explicó.

El volcán situado a unos 450 km al este de Yakarta está considerado como uno de los más peligrosos del 'anillo de fuego' del Pacifico.

Indonesia tiene la mayor densidad de volcanes del mundo. En 1994, el Merapi mató a 70 personas, la mayoría por la caída de cenizas calientes y otros materiales. En 1930 causó la muerte de 1.300 personas.

Merapi está en el centro de la isla de Java, la más poblada de Indonesia. La mayoría de sus habitantes, que constituyen la mayor parte de los 220 millones de habitantes del país, son musulmanes, pero muchos se agarran a un pasado espiritual y piensan que hay un reino sobrenatural en la cima del volcán.

HASTA 1.000 GRADOS DE TEMPERATURA

Ratmono Purbo, director del centro vulcanológico de Yogyakarta, explicó que las nubes del lunes son el 'lote más grande' hasta ahora, y que están saliendo a cuatro kilómetros del cráter.

Los vulcanólogos dicen que las nubes que salen pueden tener una temperatura de 1.000 grados, aunque desciende al alcanzar el aire libre.

Las autoridades aumentaron el nivel de alerta al máximo el sábado. Más de 5.000 de los 14.000 habitantes que se estima viven en la zona han sido traslados a zonas seguras, y medios locales dijeron que se espera que el lunes se vayan miles más.

Sin embargo, en el pueblo de Ketep se muestran más reticentes para dejar sus casas y sus pocas pertenencias. Otros que se fueron han vuelto para cuidar a los animales, recoger las cosechas o simplemente seguir con sus tareas.

/Por Tomi Soetjipto/