Uno de los detenidos en Bruselas: "Pasamos la noche en una celda, sin agua y descalzos"

  • "Los agentes nos dieron un ultimátum, llegaron los antidisturbios y empezaron a arrastrar las tiendas con la gente dentro", explica una de las detenidas.
  • "Más que una cárcel parecía una perrera", asegura esta estudiante gallega.
  • Liberan a los 'indignados' detenidos en Bruselas.
'Indignados' españoles se manifiestan a su llegada al parque Elisabeth de Koekelberg, en Bruselas.
'Indignados' españoles se manifiestan a su llegada al parque Elisabeth de Koekelberg, en Bruselas.
Nicolas Maeterlinck / EFE
'Indignados' españoles se manifiestan a su llegada al parque Elisabeth de Koekelberg, en Bruselas.

Sin agua, sin comida, sin mantas… ni siquiera los zapatos pudieron conservar los 27 'indignados' españoles que fueron arrestados en Bruselas el pasado sábado por la noche tras intentar acampar en una zona verde de la ciudad.

Carmen, una estudiante de 22 años, fue una de las detenidas. "Era medianoche y estábamos celebrando una asamblea en el parque Elisabeth cuando llegó la Policía belga y nos dijo que no podíamos acampar allí", explica esta joven gallega. En aquel momento, algunos manifestantes, procedentes de las diferentes marchas que habían llegado a Bruselas, ya habían montado las tiendas de campaña.

"Los agentes nos dieron un ultimátum, llegaron los antidisturbios y empezaron a arrastrar las tiendas con la gente dentro", continúa. "Formaron un cerco y dejaron a un grupo de unas 60 personas dentro, que resistíamos pacíficamente sentados en el suelo", describe Carmen.

En ese instante la situación pareció calmarse momentáneamente y volvieron las negociaciones con los policías. "Nos dijeron que si nos repartíamos en grupos de cinco personas, no montábamos ninguna tienda de campaña y no hacíamos ruido, podríamos quedarnos", asegura Carmen. Sin embargo, los agentes no respetaron el acuerdo y comenzaron a agredir a los 'indignados', según explica esta componente de la marcha que partió desde Madrid.

"Empezaron a pegarnos patadas y porrazos, nos esposaron y comenzaron a meter a los detenidos en un autobús", continúa. David, de 25 años, también fue detenido y "agredido" por los agentes. "Una policía que estaba a mi lado no paraba de pegarme en el estómago y de chillarme, y yo ya estaba esposado", explica David. "Llegaron incluso a azuzar a los perros que llevaban sin bozal contra el resto de manifestantes", afirma este estudiante.

Mientras esperaban que el autocar regresara del centro de detención para trasladar al resto de arrestados, ningún agente informó a Carmen, ni a David, ni a sus compañeros del motivo de su detención. "Nadie nos leyó nuestros derechos ni nos dijeron el motivo de nuestro arresto", se quejan.

"Una cárcel que parecía una perrera"

En total, fueron 48 los detenidos en esa actuación policial, 27 de ellos españoles. Fueron trasladados a una prisión cercana donde les identificaron, les registraron y les encerraron en celdas grupales, separados por sexo. "En mi celda había una chica con tos, bastante enferma, y no le hicieron ni caso, nadie le dio una manta", critica Carmen.

"Hacía mucho frío, la piedra del suelo estaba helada, más que una cárcel parecía una perrera", asegura. "Pasamos la noche en una celda, sin agua ni comida y descalzos" detalla David. "Casi no nos dejaron utilizar los baños", se queja.

A las 9 horas de la mañana del domingo, fueron liberados, sin sanciones, sin ningún tipo de penalización y pudiendo seguir en Bruselas el tiempo que quieran. "Según nuestro grupo de asesoría legal, fue una retención administrativa sin cargos", explica Carmen. "Lógico", asegura, "ya que no fueron capaces de darnos ni un solo motivo de nuestro arresto".

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