Christine Lagarde
La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, en una imagen de archivo. Jim Lo Scalzo / Efe

El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantiene su presión sobre los políticos y las instituciones europeas. La entidad insta a no estrangular las economías con ajustes excesivos y recomienda al Banco Central Europeo(BCE) bajar los tipos de interés y a seguir comprando deuda de los países en apuros.

En su informe Perspectivas económicas regionales: Europa, el FMI considera que la crisis requiere que el BCE "mantenga una política monetaria con una orientación acomodaticia" e "incluso la relaje".

El texto llega en un momento en el que la crisis de deuda motivada por Grecia continúa asfixiando a los mercados y EE UU reitera sus recomendaciones para que Europa comience una política de estímulo fiscal.

Subir el precio del dinero

La institución monetaria de la zona del euro subió de forma moderada y por primera vez desde hace casi tres años en abril el precio del dinero en abril y de nuevo en julio, hasta dejarlo en septiembre en el 1,5 %.

El FMI exige nun "compromiso explícito" en la compra de deudaPara atajar la crisis de la deuda soberana en Europa, es igualmente importante para el FMI "una implicación continuada por parte del BCE a través de su programa de compra de deuda pública de países de la zona del euro.

El banco, con sede en Fráncfort, comenzó a comprar el pasado 8 de agosto deuda soberana de España e Italia para frenar movimientos especulativos que dispararon la prima de riesgo, el sobrecoste para financiarse respectoa a Alemania, de estos países por encima de 400 puntos básicos.

En este sentido, el FMI pide un "compromiso explícito" del BCE con esta política y con la extensión de la misma "el tiempo que sea necesario".

La institución monetaria internacional considera que "sería útil" que se produzca esta estrategia bajo un marco de condiciones fuertes y que tenga la garantía de los Estados miembros de la zona del euro afectados de que "indemnizarán" al BCE por cualquier pérdida que tenga que asumir por la compra de bonos de países con problemas.

Por otro lado, el FMI afirma que, si bien el deterioro de las finanzas públicas no deja otra opción que reforzar la consolidación, la desaceleración del crecimiento exige actuar con cautela.

Una "nueva recesión"

El informe fue presentado por el director del FMI para Europa, Antonio Borges, que no ha descartado la posibilidad de una nueva recesión.

"Todavía predecimos un crecimiento positivo para el próximo año, pero ciertamente cuando la economía se ralentiza nunca sabemos si va a desembocar en una recesión, y a esto se suma toda la incertidumbre con respecto a la crisis de la deuda soberana en Europa", indicó Borges.