Attack the Block
Los jóvenes protagonistas de 'Attack the Block'. Avalon

Entre los primeros largometrajes proyectados en esta edición de Festival de Sitges una de las expectativas estaban puestas en Attack the Block, escrita y dirigida por el debutante Joe Cornish, y que llegaba precedida por las buenas opiniones que había generado en su país de origen, Gran Bretaña. Por lo tanto, una de las posibles candidatas a cubrir la cuota de pequeñas obras de culto que nos ofrece el género fantástico anualmente.

Una peculiar nueva mirada a la temática tan explotada de las invasiones alienígenas, realizada con un presupuesto modesto - 9 millones de libras esterlinas, es decir, algo más de 10 millones de euros -, y que contribuye a su manera al actual revival de clásicos ochenteros. Viéndola es fácil acordarse de títulos de hace dos décadas y media que, con igual presupusto ínfimo - y no especial calidad -, salieron a la luz alentados por el éxito de los Gremlins, caso de Critters o Ghoulies. Y como protagonistas, un grupo de amigos de un mismo bloque de viviendas de un barrio suburbial del sur de Londres, que no son los chicos de Los Goonies sino una pandilla de jóvenes delincuentes adolescentes.

El tema de los títulos de crédito finales ha sido compuesto por Basement Jaxx. Liderados por un muchacho de color de 15 años, Moses (John Boyega), a los que se les sumarán una enfermera en prácticas, Sam (Jodi Whittaker), que momentos antes había sido asaltada por ellos, harán frente común a la repentina intromisión en su barrio, "su zona", de unos seres procedentes del espacio exterior. Y todo ello en el transcurso de una sola noche, "La noche de las hogueras" (Bonfire Night) del 5 noviembre.

La película de Joe Cornish juega a las bazas de la ciencia-ficción, la aventura y el terror, pero también al humor. No por casualidad detrás del proyecto están los productores de Zombies Party (Shaun of the Dead), el mismo Joe Cornish fue productor yguionista de la serie humorística de la BBC The Adam and Joe Show; y el cómico Nick Frost interpreta a uno de los personajes secundarios. Siguiendo con las colaboraciones estelares, el tema final de la banda sonora ha sido compuesto por el dúo británico de música house Basement Jaxx.

Buscando a un público juvenil

De lo mejor que se puede decir es que Joe Cornish demuestra habilidad, más que talento, manejándose con unos recursos muy limitados, tanto de presupuesto como de efectos visuales; y el hecho que su protagonista tenga 15 años da una idea del sector de público al que se dirige.

Tampoco es su propósito complicarse especialmente en su propuesta, su argumento en el fondo es de lo más simple. Efectivo en algunos momentos y directo al grano a lo largo de un metraje ajustado de poco más de hora y veinte minutos. Una película ligera que traza su particular visión sobre la importancia de la defensa del territorio propio, bien sea a través de los mafiosillos y delincuentes que protegen su zona de otras bandas en pujanza o de plantar cara a criaturas de otros mundos; y marcando de paso la redención, no buscada, para su grupo de jóvenes protagonistas en una aventura que les puede conducir a erigirse como auténticos héroes locales.

En los cines británicos ha recaudado más de 3 millones de libras - casi 4 millones de euros -, una cifra nada espectacular sobre todo si la comparamos con las impresionantes ingresos de otras producciones británicas como El discurso del rey, 46 millones de libras, o Harry Potter y las reliquias de la muerte: Parte 2, con 74; pero se ha convertido en uno de los títulos más vendidos del año en DVD y Blu-ray.

En España también contará con distribución. Sus derechos fueron adquiridos por Avalon, pero todavía no hay fecha de estreno, sea en cines o para lanzarse directamente en el mercado videodoméstico.