Portugal vive la primera gran protesta contra los recortes de Passos Coelho

  • Decenas de miles de trabajadores se han manifestado en las principales ciudades.
  • El mayor sindicato luso ha anunciado una semana de lucha sindical en octubre.
  • Denuncian las estrictas condiciones impuestas por el Gobierno de Coelho a los portugueses a cambio del rescate financiero internacional.
Manifestación en Lisboa contra la gestión de Passos Coelho, primer ministro de Portugal.
Manifestación en Lisboa contra la gestión de Passos Coelho, primer ministro de Portugal.
Tiago Petinga / EFE

Decenas de miles de trabajadores se manifestaron en las principales ciudades de Portugal contra las medidas de austeridad del Gobierno conservador luso, en la primera gran protesta sindical contra la política de Pedro Passos Coelho.

El mayor sindicato luso, la Confederación General de Trabajadores de Portugal (CGTP, de tendencia comunista), intentó demostrar su fuerza en la calle en la misma semana que los conservadores cumplieron sus primeros cien días en el poder.

Al final de la marcha de Lisboa, el sindicato anunció "una semana de lucha" sindical, entre el 20 y el 27 de octubre, que incluirá huelgas y paros en sectores públicos y privados.

Las principales protestas  fueron en Lisboa y en Oporto, y la más multitudinaria fue en la capital del país, donde decenas de miles de personas desfilaron desde la plaza Saldanha hasta la de Restauradores, en el centro de la ciudad.

Según datos del sindicato, sólo en Lisboa acudieron a la cita unas 130.000 personas, y entre 30.000 y 50.000 en Oporto, la segunda mayor ciudad del país.

Las estimaciones previas a la protesta eran de 50.000 personas para la marcha de Lisboa, según dijeron a Efe fuentes de la organización sindical.

Las autoridades policiales han estimado entre 20.000 y 25.000 personas en Oporto y no han facilitado cifras sobre la marcha en Lisboa por el momento.

La riada de gente en la capital, encabezada por media docena de camiones, que bocinaron sin descanso durante todo el recorrido, se desplazó sin incidentes graves, con pancartas y gritos contra los recortes y la pérdida de derechos sociales.

Lemas como "El país no se endereza con políticas de derecha" o "El coste de vida aumenta y el pueblo no aguanta" denunciaron las estrictas condiciones impuestas a los portugueses a cambio del rescate financiero internacional.

Los manifestantes llamaron a estas medidas el "programa de agresión" en carteles y pegatinas distribuidas por la CGTP, un sindicato que cuenta con cerca de 700.000 afiliados en un país de 10,6 millones de habitantes.

En la manifestación, estuvieron presentes también líderes sindicales y políticos, entre ellos el secretario general del Partido Comunista de Portugal (PCP), Jerónimo de Sousa, que defendió que los trabajadores "no van a dar treguas" al Gobierno.

La CGTP ya había convocado varias protestas multitudinarias contra el anterior Ejecutivo del socialista José Sócrates y una huelga general en 2010, la primera en Portugal en más de dos décadas, junto al otro sindicato mayoritario, la Unión General de Trabajadores (UGT, de tendencia socialista).

Las manifestaciones se han sucedido en plena crisis económica, la peor de la historia reciente de Portugal, y a tenor de los paquetes de austeridad impuestos por ambos gobiernos.

El préstamo de 78.000 millones de euros, concedido a Portugal por el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea, ha servido para aliviar la financiación de la deuda estatal, acosada por la presión de la crisis económica.

Sin embargo, el compromiso con las entidades internacionales obligó al Gobierno de Passos Coelho a tomar nuevas medidas económicas, como subidas de impuestos, recortes en la administración y privatizaciones de empresas públicas.

Passos Coelho llegó al poder en junio de este año, tras ganar las elecciones frente al entonces líder del Partido Socialista, José Sócrates, que dimitió como primer ministro tras el rechazo del cuarto paquete de recortes propuesto por su Gobierno.

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